Sin mocos en el estatuto

Perdón por la imagen, pero viene a cuento. La sobrina de la señora viene apresurada a la cita de hoy, esta vez en La Barra. Por la tarde, a las siete y media, se reúnen más ciudadanos en la cafetería del Gallery. Dice que no quiere que le cierren la farmacia, que ha pedido un chute de Prevenal para el niño pequeño. Ya saben, o no, si no tienen niños en edad de merecerla, es la conocida como la vacuna de la guardería, que ahorrará muchos disgustos por catarros con fiebrones, urgencias en el materno, bronquitis, aerosoles...no es la panacea, pero no viene mal. Tiene el problema de costar casi 100 euros por dosis. Y, no, no lo cubre el SAS y claro, la señora se ha tomado al pie de la letra eso que ha dicho Chaves de que enseguida notaremos las mejoras en nuestra vida. La señora, en su papel de tía, ha investigado y ha sabido que Espe lo paga en Madrid, y no tiene estatuto nuevo ni nada. Son cosas que no se entienden. O sí. Dice la sobrina que ha leido a varios columnistas decir que bueno, que ha sido todo una gilipollez, y que ahora a trabajar en lo que interesa. Pero claro es que han sido dos años de gilipolleces de todos. Y cuando digo todos, dice la señora, es todos y lo siento si Morrisey me abandona. Creo que en esta calle no tenemos que explicar ya a nadie lo que opinamos de la panda que nos gobierna esta realidad nacional. Pero no quita para que los de enfrente, ahora, nos parezca que están haciendo un papelón. Se podrían centrar en el Prevenal, por ejemplo. Miles de familias afectadas. Pero no, ellos con el manifiesto de oligofrénicos de 1919. Que se lo agradecemos, porque así sabemos que Blas Infante era más o menos de la talla intelectual de Sabino Arana.
Pues eso, dice la abogada, que se acaba de sentar, que no puede salir gratis estar dos años dedicados a gilipolleces, como la poli local, por ejemplo, que ayer unos pescadores sin licencia se chotearon de ellos en pleno paseo marítimo y venga a llegar coches patrulla, que sólo faltaba que hubieran llamado a algún buque de la armada. Y claro, cuando se trata de poner multas a las madres que se paran en la parada del 11 a por el niño mocoso en la guardería, eso sí que sale bien, eso sí que es fácil, no enfrentarse al botellón o a los farloperos que conducen. No, a las madres estresadas, que salen del trabajo, con la receta de la vacuna en el bolso, con la compra en el maletero. Tenemos de políticos a polis locales, que se dedican a ponerse las gafas de sol y a pavonearse con aires de grandes estadistas. Dan vergüenza.
PD: He sabido que soy una de las calles más caras de España, aunque estoy decepcionada porque me gana Recogidas, por ejemplo. Pero que sepa la gente que yo no me vendo. Por nada, ni por metros. Puedo acatar órdenes. Pero nunca las interiorizaré.

Ángel dijo
Que yo sepa hasta el año pasado la Espe no abonaba un duro por Prevenar. Te lo aseguro porque compré unas cuantas dosis.
Pero hoy estoy un poco triste por una metedura de pata de Albert que espero no nos cueste tan caro como la vacuna de marras.
Ya lo comentaré esta tarde. Tampoco es plan de ir dándole argumentos facilones al adversario. Ya lo decía Bilardo: al enemigo ni agua.
27 Octubre 2006 | 03:07