Todas las mañanas del mundo

Están pletóricos. Los he escuchado. Ayer gritaron desde una ventana de calle Císter, mientras hablaba Albert Rivera en TV3. Llevan horas con una sonrisa en la cara y dicen que ojalá todas las mañanas fueran como esta. El único inconveniente es que Albert Rivera utiliza eso del sueño de Martin Luther King, y aquí eso lo hace la candidata socialista. Nada, por poner un pero y él no tiene por qué saberlo. Se supone que todas las mañanas del mundo, según dice la peli de la banda sonora de un catalán, Jordi Savall, son caminos sin retorno. Pero hay mañanas que nos abren un camino ilusionante, nuevo, sin explorar, quizás por la UCD del principio, en el que no nos encontraremos con profesionales de la estrategia política en su peor sentido, o sea, en el de Javier Arenas. Dice la señora que, después de la euforia, ha de llegar la cautela, porque seguro que llaman a la puerta arribistas fracasados, tramposos de la política como deporte de hoolligans, expimentelistas con ganas de volver a intentarlo. A estos últimos, sólo hay que advertirles que esta formación, en Andalucía, se va a empezar a movilizar por el NO al Estatuto, que nosotros estamos en las antípodas de la plataforma aquella de Andaluces, Levantaos. Porque no nos importa dónde hayas nacido, porque sólo nos importan las personas, que puedan ser iguales en toda España. Y hoy me he levantado con la sensación, dice la abogada, de que puedo dejar de estar vertebrada por el Guadalquivir. En otra casa, más allá de Huelin, suena Eurythmics: "Sweet Dreams are made of this". En una a la que llega el salitre de la playa se escucha a Alaska: "La gente me critica, susurra a mis espaldas, señala con el dedo, y a mi me importa un bledo". Ahora toca poner el himno de Ciudadanos: Hay un rumor en la calle. Es hora, dice el arquitecto jovencito que se ha unido, de que a muchos les deje de dar miedo significarse políticamente. ¿Cuándo te unes, Ollerías? según les he escuchado, siguen con la reunión de los viernes, a las 7:30. ciudadanosandalucia@gmail.com
Que tiemblen los apoltronados en esta mañana sin retorno. Arcadi Espada ultraderechista en 59 segundos. La FAES subvenciona a Ciudadanos, según Margarita Saez Díaz. Luego Iñaki dice que al fin y al cabo es un partido de centro izquierda. Despistados. Pero difamarán, vaya si difamarán. Y en esta mañana se echa tanto de menos a Bayón...
Pongo a continuación la opinión de Fray Josepho sobre el Estatuto y el listillo de Arenas.
Romancillo de Arenas y el Estatuto
Fray Josepho
Javierito Arenas, / no nos vendas humo; / dí: ¿para qué córcholis / sirve el Estatuto? Javierito Arenas, / político astuto, / eminente líder / de nuestro terruño, / dime, Javierito, / sin más disimulo, / ¿para qué demonios / sirve el Estatuto?
¿Acaso las gentes / de Ronda, Bormujos, / Andújar, Carmona, / Aracena, El Burgo, / Lanjarón, Mengíbar, / Zahara, Bollullos, / Antequera, Níjar, / Baza, Vélez Rubio, / Cuevas de Almanzora, / Olvera o Jabugo / han solicitado / semejante absurdo?
Javierito Arenas, / político cuco, / que sobreviviendo / llevas tantos lustros, / posado en poltronas / o esperando turno, / dime, Javierito, / sin más disimulo: / ¿para qué demonios / sirve el Estatuto?
Lo quería Chaves, / para los chanchullos / y las mojigangas / que montan los suyos, / catalaneando / del modo más turbio. / Lo querían Chaves, / Zapatero y punto. / Porque, a ver, Arenas, / di, sin subterfugios: / ¿a los andaluces / que pagan tributos, / para qué les vale / el nuevo Estatuto?
Choca que vosotros, / los más derechunos, / los tristes peperos / que esperáis, tozudos, / a que cambie el Régimen / cuasi lacayuno / donde reina Chaves, / que, dueño absoluto, / reparte prebendas, / enchufa a los suyos / y manda en la Junta / desde ya hace mucho / (casi desde siempre / sería más justo), / por buscar un pacto / perdáis hasta el culo.
Que a la gente, Arenas, / le importa un zurullo / el texto infumable / pedante, confuso, / embustero, zafio, / cursi y campanudo / que habéis perpetrado / por remedo estúpido, / para no ser menos / que los catalufos. / Que la gente, Arenas, / no quiere este churro / ni piensa leérselo / (y le alabo el gusto).
Javierito Arenas, / político ducho / en tejemanejes, / cálculos y trucos, / no nos chalanees / pregonando un burro, / matalón, giboso, / viejanco y feúcho / cual si se tratase / de un corcel ebúrneo. / ¿A qué diablos viene / que hagáis este engrudo / de mala sintaxis / y peor asunto? / Javierito Arenas, / no nos vendas humo; / dí: ¿para qué córcholis / sirve el Estatuto?
Javierito Arenas, / qué guapo, qué pulcro, / que pelo canoso, / qué terno impoluto, / qué camisa fina, / qué cuello, qué puños, / qué repetitivos / suenan tus dircursos; / qué buenas palabras / y qué hechos más nulos. / Javierito Arenas, / no me seas tuno / y no andes calcando / tópicos espurios; / deja ese tonillo / tan pingorotudo / y no nos marees /
con tus subterfugios. / Respóndeme, Arenas, / sin más disimulo: / ¿para qué demonios / sirve el Estatuto?

AS dijo
Gran noche! Enhorabuena! Estuve celebrándola on-line en el blog de Arcadi, que fue un fiestorro virtual.
Fray Josepho, por cierto, es amiguete mío: él era uno de mis acompañantes en la conferencia de Arcadi en Marbella.
Salud!
2 Noviembre 2006 | 02:14 PM