Camba y los perdedores de España

Día espectacular. Málaga es lo que tiene, clima. Bueno. No pasa en todas las ciudades. Según le escucho comentar al abogado, con un trancazo muy bien puesto, como la cazadora sport encima del traje, se ha encontrado con un libro de Camba que tenía su abuelo sobre Nueva York. Hay veces que los mejores hallazgos nos esperan en la estantería más cercana. Dice unas cosas deliciosas sobre los negros y, explica él a la abogada combativa, "no sé si ahora le llamarían fascista por esas exquisitas y divertidas descripciones de Harlem". También dice que Nueva York necesita un clima con urgencia. Que eso que tiene es una mierda. Málaga, no, ya decíamos. En cambio, según Camba, Nueva York es visita obligatoria porque es el presente. "Nueva York me atrae a pesar mío", dice Camba. Seguro que Chaves opinó lo mismo la semana pasada, de viaje Baremboim. No, no busquen ese paquete de oferta en la agencia más cercana porque no existe más que para altos funcionarios de la Junta. El caso es que Camba sigue con Nueva York y dice que es "el momento presente íntegro, puro, total, aislado, desconectado". Lo malo, para el resto del mundo, claro, es que eso lo escribió en el año 30 del siglo pasado. Dice la abogada que ella ha echado un vistazo a los perdedores de García de Córtazar en el cuarto de baño de un amigo, que lo tiene de lectura de trasera, no de cabecera. El caso es que hay un capítulo dedicado a Manuel Agustín Heredia, el industrial que pasa por malagueño pero que venía de tierras de la Rioja. En el capítulo que le dedican, el escritor elige un pasaje del cuaderno de viaje del inglés Thomas Debary:
"Un extranjero que desee familiarizarse con estas tierras notará seguramente cuando llegue a Málaga que ha dejado atrás la nación española. En Málaga, encontrará, comparativamente, poco de las costumbres de Andalucía, verá más de una alta chimenea de rojos ladrillos, importación no muy poética de la laboriosa Inglaterra; si es inglés oirá con frecuencia hablar en su propia lengua y no sólo de labios ingleses, también de españoles; percibirá, en suma, que el progreso ha puesto pies en las orillas de España".
¿Qué pasó? ¿Por qué Nueva York perdura y perdura y en Málaga fue todo como un sueño? Seguramente, la razón estará en el clima. También podemos hablar un día de las similitudes, pongamos por caso, de Bloomberg y de Monteseirín en Sevilla, donde estuvo el otro día el abogado para unos premios de no sé qué y la encontró realmente decadente. Monteseirín dice que quiere ser sede, o sea, Sevilla, de la Alianza de Civilizaciones para ser "Las Azores de la Paz". Pereza total. Bayón sabía que hay algo parecido en Teherán. Bayón no está para recordarlo, pero en 2007 estarán sus artículos convenientemente editados. Feliz Navidad.

canalsu dijo
Feliz Navidad, Martini.
Y no te preocupes tanto, Nueva York es una concha que guarda la perla de Woody Allen, pero nosotros tenemos las perlas chavesianas en las sesiones parlamentarias y Málaga a una de las primeras "Mire usted, meñora Martínez": Antonio Romero.
22 Diciembre 2006 | 07:41 PM