Menudos pájaros

| El abogado llega más mustio de lo habitual. Pero es lunes, aunque esta semana llega con mejores perspectivas por lo del Día de Andalucía. La productividad se resentirá y claro, luego hablan de los despidos de Delphi, dice él, pero nadie tiene los huevos de decir que, como saben consultoras que han trabajado allí y callan, "en Puerto Real tenían fama de que había demasiada gente tocándose los huevos, pero claro, eso ahora no se dice, lo que es cierto es que la Junta no reflota a ninguna empresa, a ver si ya empiezan a cambiar los audis por los suzukis de Linares". La sobrina aparece con un niño en un carrito, cosa nada habitual, pero es que el pequeño se empieza a comportar y le explica al abogado que el otro día fue testigo de lo que importan los periódicos a los carguetes del régimen: "resulta que me senté a la hora del aperitivo en Playamar, al lado de una mesa ABSOLUTAMENTE cubierta de periódicos, en estos tiempos en los que nadie los compra, reconocí, es fácil, a la gerente del Carlos Haya y allí estaba ella totalmente obsesionada por las noticias sanitarias, me levanté porque mi marido no podía más de mis frases, porque yo venga a decirle a este niño, mira, Gonzalo, como te portes mal te llevo a Urgencias al Materno y mi santo, que diría Elvira Lindo, pues no tiene humor y se pone malo". La abogada combativa dice que, dado el éxito de Infiltrados, bien podían hacer ya una peli con el guión de Ronda, porque es una vergüenza que lo supieran desde 2004 y que el colega que se cargó a su ex novia y se pegó un tiro llevaba denunciándolo desde hacía tiempo. Lo malo es el director, porque eso muy de Almodóvar no es, a no ser que convirtamos al inspector jefe en un travelo nocturno traumatizado por la muerte de su madre, a la que un burro de Rute lanzó contra el cuchillo jamonero que en ese momento afilaba el de la motillo y el soniquete del afilador. La prensa les da más de sí, porque alucina el abogado con la entrevista a Manuel Atencia, ese estadista economista que ahora dice que lo de la caja no es un punto final a su carrera político. "Como si no se te vieran los colores, Manolito, que tú quieres mucha foto y ser el delfín de Paco", dice. La sobrina cuenta que se fue el domingo a las carreras de caballos, divertido, mezcla total, y ese presidente del Málaga con mezcla de torero de la saga Conde, modelo macarra de Versace y palidez nada propia de los farruquitos, a pesar de los rizos que le adornan el cogote. La abogada se va ahora a Marbella y dice que es una vergüenza lo que están haciendo los socialistas con el Ateneo, rama marbellí. "Estaba muy bien pero los de Málaga siguen imponiendo gente claramente del partido y claro que la gente que se creía que esto era un foro independiente de debate, pues se va, porque la última fue bochornosa, y Fernando Arcas ya podía hablar un poco también de la otra memoria histórica", dice. "En fin, que hay cada pájaro..." |
