Saramago y Falla en el billete de 20 duros

La sobrina comenta en las sillas de director colocadas en mi prima, la Plaza de la Merced, que ayer probó a quedarse dormida con el método Lasa, inventado por un amigo. Se trata de coger una botella de orujo --en este caso fue cambiada por ron-- y poner Canal Sur--aquí en su versión ácida--.En pantalla: Miguel Ríos, con esa chaqueta de cuero que se ponía Chaves para reunirse con Los Verdes. Cantaba un alegato contra la guerra de Irak compuesto por Luis García Montero--presentado en este link por Tom Martín Benítez--. La pandilla. Y, de repente, enfrente de la silla del poeta oficialista y rebelde --milagro que Muñoz Molina ha explicado muy bien que es auténticamente español, de lo que se ha dado cuenta en Nueva York, donde algunos deberían exiliarse un rato largo--, el marido de la sobrina dio un grito y dijo: "Pero bueno, si es el tío ese que salía en los billetes de 20 duros!!" Falla, se refería. Era igual, idéntico, sólo que se trataba de Saramago. Y dice que de nuevo se acordó de Bayón porque le regaló Turistas del Ideal, y allí estaban los protas, más o menos. Poco antes, en la cena, previo paso al ron, la sobrina le intentaba explicar a su marido que el sábado hay manifa contra la guerra de Irak y que acaba con cacerolada enfrente de la sede del PP. El no entendía nada. Ella volvía a explicárselo. "Pero bueno, si esos tíos no gobiernan, ¿no?" y ella que sí, pero que la guerra sigue ahí, "hombre, ya, y la crisis de Darfour, ¿no?". Total, que decidieron pasar al sofá, al ron y a Canal Sur. Pero todo fue igualmente delirante, con ese público gritando no a la guerra. Ella le contó en el intermedio que había pasado verdadera vergüenza ajena con todas esas tipas rodeando a Zapatero gritando "ista, ista, ista, Zapatero feminista!!!" y se alegró de que hubiera cosas tan genuinamente españolas como la vergüenza ajena, además de los poetas rebeldes y oficialistas. Listas, listas. Se pregunta dónde andarán aquellas que firmaron un lúcido manifiesto --Rosa Montero en cabecera-- diciendo que ya vale, por favor, que no somos discapacitadas, que sólo nos hacen falta horarios europeos. La señora dice que ella lo que anda es un poco divertida con las explicaciones de Chaves y de Marbella. Que son apreciaciones subjetivas del juez Torres. ¿Lo de Roca, Yagüe y Muñoz, también? ¿Dónde acaba la subjetividad y empieza la objetividad? O será que la epidemia de que la verdad no existe es el último clavo ardiendo al que se aferra esta imparable Realidad Nacional, para horror de Arcadi Espada, que ve como nadie cree que la verdad sea posible. Dice la sobrina que fue romántico, años después de su primer botellón, padres de dos hijos, acabaron con los ojos cerrados, las cabezas juntas y la botella medio vacía entre los dos. De fondo, Mike Ríos, cuyas cuencas hidrográficas son competencia de la Junta. El abogado llega y se pregunta qué va a hacer ahora Quintero. En la pared del fondo, sonríe el cuñao desde una pintada urbana. A José María García ya le han dado un programa político en Intereconomía. Para que se diluya la crispación. La niña adolescente del abogado dice que quiere ser tertuliana, que siempre son los mismos y ganarán una pasta. Y dice que está muy sensible y que no entiende por qué sus mayores, que diría un cursi, no derramaron lágrimas con el adiós de Landa. El gran actor ha dicho que cuando se pierde la pasión, hay que decir adiós. Chaves no estaba entre el público.


martinidemar dijo
Perdón por lo de ayer, no sé qué paso.
16 Marzo 2007 | 05:33 PM