Paseíllos indecorosos

En Sevilla, ya comienza el juego de la oca, como dice Leontxo, que ha huido a fiordos noruegos, a sumergirse en aguas gélidas, es decir, estamos en la casilla de enmedio, o sea, feria. De Semana Santa a Feria y de Feria tiro porque me toca hasta el Rocío y los almonteños que no se preocupen que el alcalde ya ha dicho que habrá un dispositivo especial que permita a los nativos de la aldea votar en las municipales con facilidad. Relativa, claro. Y los políticos de paseillo de campaña, que no muestran nada de recogimiento, como en la foto. El ránking de vergüenza ajena lo encabezan dos fotos de ayer. En la primera, vemos al alcalde de esta ciudad, con fama de nada populista, hacer aerobic con su concejala de Economía y posible delfín, rodeado de las miles de mujeres que corrieron ayer cinco kilómetros. La segunda es peor. Estaba de visita dominical Cristina Narbona y allí que la recibió en su barrio, Guadalmar, la candidata socialista, Marisa Bustinduy, con un atuendo martirio, arreglada pero informal. Vaqueros de madre cincuentona, deportivas inmaculadas pero por arriba capa de maquillaje y collar haciendo juego con la tonalidad verde del jersey. Y paseo por la playa, de ida y vuelta, apenas 50 metros, seguidas por todo el cortejo socialista, la estrella incorporada, el que repite y los eternos aspirantes. Foto con un bañista dormido a los pies. La gente es una bendita. Dice la abogada combativa, que hoy está cabreada por el enésimo aplazamiento de las huestes de Julián Muñoz, que a ella le intentan hacer eso y la monta. Allí, en bikini, con ese tono blanquecino de primavera, y esos políticos tomándola de farolillo de feria, "vamos, es que se enteran, es que me pongo a gritar allí y les digo que se vayan a hacer campaña con los niñitos que lloran en el mercado, como toda la vida". Pues no. El colega no abrió la boca. Podemos jugar a adivinar la siguiente. Me juego algo que será en la Feria de los Pueblos, Bustinduy puede acabar reventada de probar ajoblanco, pan cateto y lo que se tercie, de la mano y la papada de Salvador Pendón. De la Torre? No sé, después del aerobic y la foto cofrade con Banderas...
PD: Gracias Atleta por colgar el artículo de Bonilla, los bayonistas lo agradecemos y, sí, efectivamente, mañana sale a la venta el libro, Vivir del Presupuesto y otros grandes éxitos. U obras maestras. Como dice Tersch, estos paseillos, en muchos casos, no son un palo para los protagonistas que pretenden seguir viviendo del presupuesto, después de jurar como Scarlata que nunca más volverán a pasar hambre.
