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La Coctelera

Martini de mar

Ingredientes: un poquito de actualidad local con mala leche, intento de ironía en la información general y estupefacción ante la vida cotidiana, sobre todo cuando amanece, que no es poco

8 Mayo 2007

Qué estilo

Mientras sigo fascinada con el careto de Conthe --espero que Santiago Segura lo fiche como para hacer un Darth Vader cañí y broker--, me hago con la cara de Segura, y ese ridículo flequillo partido por la mitad. Empieza con mal pie, el chaval. "Sólo un majadero" referido a Conthe, en su toma de posesión. Vale, tron. Si quieres os llevamos a un plató de salsa rosa, porque esto ya es el colmo, uno de los organismos más serios del país y ahora sabemos de enemistades, coches oficiales los sábados, periodistas correo, cenorras con vinos a veinte mil duros la botella y luego ¡uy! ¡qué barbaridad, yo no sabía que costaba eso! pues nada, que siga el espectáculo, que ahora le toque a la Comsión Nacional de la Energía y nos enteremos de otras cenas, de otros reservados, de otras directrices, pero no pasará nada porque esas son cosas de majaderos, el tomar decisiones autistas, sin cenas, sin hablar con el gobierno...como hubiera sido de majaderos invitar a la reunión de la Udyco con Zapatero al jefe de la unidad que, fíjate, está casado con una concejal del PP de Torremolinos. No, no somos nada sectarios. Qué va. Como Bernat Soria, el padre de las células madre, hablando de su abuelo el domingo en El País en esos reportajillos de qué haría usted si fuera alcalde de Alicante, pues él venga a hablar de su abuelo republicano y es que quien no tenga una abuelo republicano, pues nada, sin pedigrí, oiga usted, qué fatalidad que las mis abuelas, unas frívolas absolutas, se lo pasaran estupendamente bailando en la Peña de Avila, porque esa ciudad de mierda cayó enseguida en el bando nacional y les pilló allí a mucha gente veraneando. Lo único que le reprocho a Conthe --esto se lo oigo a una señora vestida de blanco Segolene, mojando un croissant segolene, de esos que se encojen con la leche caliente-- es que no hablara antes, que sí, ahora es muy fácil, o no tanto, por otra parte, porque en este país de sectarios se le han cerrado muchas puertas. Sí, pienso yo, podía haber cantado antes, pero yo quiero que lo siga haciendo. Otro gallo malayo nos hubiera cantado si alguien largara de una vez todo lo que sabe al juez Torres.

servido por martinidemar 5 comentarios compártelo

5 comentarios · Escribe aquí tu comentario

martinidemar

martinidemar dijo

Bocacalle, todo el día en Benahavis. Lo siento. Solo he tenido este rato.

8 Mayo 2007 | 05:06 PM

canalsu

canalsu dijo

¿Te has fijado que Chaves ya ni se molesta en hacerse la raya en medio para peinar la zona diciendo sin ambagues que la Junta apoyará a Marbella si gana Plata?. O ésto o ná. Pero no, eso no es sectarismo, lo dicen ellos y debe bastar.

9 Mayo 2007 | 07:33 PM

Ollerías

Ollerías dijo

He leído una carta que escribió Conthe al país hace un par de años, la primera vez que fueron a por él, y me ha impresionado el tío. Qué finura, qué claridad, qué elegancia y qué buena cabeza: "me atraen intelectualmente las paradojas", dice antes de señalarles una contradicción tremenda. Un crack.

10 Mayo 2007 | 09:54 AM

Ollerías

Ollerías dijo

A El País quiero decir, evidentemente.

10 Mayo 2007 | 09:54 AM

Ollerías

Ollerías dijo

Aquí lo tienes:

Manuel Conthe (Presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores)

EL PAÍS - Opinión - 25-01-2005 (Cartas al director)

Respondo con estas líneas a las críticas que como presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) me dirigieron los editoriales del sábado y del domingo de EL PAÍS. Me parecen injustificadas, aunque respeto y siempre defenderé su derecho a formularlas. Las opiniones que manifiesto son estrictamente personales y sólo me vinculan a mí, no a la CNMV ni a los demás miembros de su Consejo.

La cadena SER ejerció el martes pasado su derecho constitucional a informar al público sobre las irregularidades que había detectado, con ocasión de una información periodística, en la que fue Sociedad de Valores de D. Francisco González (FG), actual presidente del BBVA. Al difundir tales informaciones la cadena puso a prueba la elogiable doctrina que el propio FG enunció poco después de la dimisión de su predecesor (en un artículo, en EL PAÍS del 3 de febrero de 2003, yo mismo la bauticé como "doctrina González" o "Test Moral FG"): quienes ostentamos responsabilidades sociales -ya seamos políticos, altos funcionarios o banqueros- no sólo no debemos infringir las leyes, sino tampoco hacer cosas que, de hacerse públicas, puedan dañar nuestra reputación. Para conservar intacta esa reputación, debemos ser capaces de responder de forma convincente a las irregularidades que se nos imputen, sin escudarnos en que responden a campañas de "acoso y derribo" o aducir que están legalmente prescritas. Quien denuncia campañas de acoso y derribo suele carecer de argumentos para defenderse. Además, como dicen los jueces, las sentencias y decisiones absolutorias no son "certificados de inocencia": que alguien no sea condenado por una irregularidad no prueba que no la cometiera.

Por desgracia, la cadena empañó pronto su legítimo esfuerzo por desenterrar posibles irregularidades en hombres públicos aderezándola con dos invenciones:

1. Sugerir que era la CNMV la que venía investigando motu proprio las irregularidades. De ahí el enfado del Grupo PRISA cuando la CNMV desveló la verdad y, sin especial malicia, dio a conocer el nombre del autor de la crónica periodística (que no denuncia); con ese enfado el Grupo PRISA se contradice: si el propio Libro de estilo de EL PAÍS exige que los periodistas firmen sus crónicas y se hagan responsables de ellas, ¿qué hay de reprochable en que, al no hacerlo la cadena, la CNMV revelara la identidad del autor de la crónica?

2. Dar la impresión a sus oyentes, entre el miércoles y el viernes, de que tenía información fiable sobre el curso de las indagaciones de la CNMV (difundiendo en un arrebato de imaginación, por ejemplo, que se había producido un "borrado informático" de documentos en la CNMV; o poniendo en entredicho la sinceridad de la CNMV cuando el jueves comunicó oficialmente que sólo informaría del asunto por escrito). Esas dos invenciones pusieron transitoriamente en solfa a la CNMV, haciéndola aparecer como lo que no era. La CNMV, como es lógico, sólo se sintió legitimada para indagar aquellos potenciales delitos no prescritos de quienes eran sus responsables en 1996; pero no para colaborar frívolamente con la cadena en la ampliación de la investigación periodística sobre FG que la cadena había iniciado. Las averiguaciones internas de la CNMV no fueron jurídicamente "tomas de declaración", y se basaron en la voluntaria colaboración de los entrevistados. Contrariamente a lo que señalaron el domingo otros periódicos distintos de EL PAÍS, el mismo miércoles, cuando FG me llamó, le brindé la oportunidad de que viniera de inmediato a la CNMV a darnos su versión de los hechos -como yo habría hecho en su caso-; pero la declinó, hasta no hablar con sus asesores; y sólo después de que se la pidiéramos por teléfono envió el viernes a la CNMV la documentación que el jueves había hecho llegar a diversos medios de comunicación.

Me atraen intelectualmente las paradojas. Y me fascina que el mismo grupo de comunicación que fue perseguido tiempo atrás por un juez prevaricador -luego indultado- critique ahora a un funcionario público por no actuarcomo su inquisidor privado. Me parece un error. Por eso, creo que, como hacen los grandes periódicos internacionales cuando se equivocan y quieren restablecer su crédito, la cadena SER por sus dos invenciones y el editorialista de EL PAÍS del sábado por su desmesura deben una disculpa pública a sus oyentes y lectores, entre quienes me seguirán teniendo

10 Mayo 2007 | 02:15 PM

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Sobre mí

Sigo siendo calle Larios, pero temporalmente me he tomado un martini de mar, o sea, como diría Pérez Estrada, de Málaga. Obligada por mis superiores, porque resulta que el nombre de mi calle, obviamente, no se me ocurrió a mí. Pues eso, calle de finales del XIX, de esquinas redondeadas, salida del lápiz de Strachan y la pasta de los Larios. Cóctel perfecto de aquella Málaga burguesa que decayó por culpa de un bichito de los montes, filoxera. Me encanta que me pisoteen los niños del flequillo ladeado, las niñas de camisetas superpuestas, las señoras de la mecha en su sitio, los mimos plateados y los ambiciosos abogados de la cosa inmobiliaria. Y la mendiga que blasfema. Me gusta tener nombre de ginebra. Aunque comulgo con el bloody mary también y con el martini de mar.

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