Inversiones multitudinarias

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Los he tenido abandonados. A la pandilla. Tampoco es que se hayan juntado mucho. Ella, la sobrina y su tía, son de las que en verano no perdonan un aperitivo en la playa. Y ellos intentan seguir trabajando. La sobrina suele emigrar a la zona geoestratégica de los perroflautas. Su tía, por el contrario, se recluye un poco más en el jardín y últimamente le asaltan recuerdos que nunca vivió de aquella sueca medio húngara que tenía vacas en el suyo y regalaba leche recién ordeñada a sus amigos. Luego, Gil, construyó un bloque allí. La tía no da leche pero en ocasiones la destila mala. Y por eso los ha invitado a todos a comer, porque hay que celebrar lo de Ardales. Ha comprado patatas, de esas que van perfectas con el gin tonic. Bustinduy no se ha enterado de nada cuando habla de "fuerzas antagónicas", no, el 95% del programa electoral era común. Ahora a ver qué pasa con los convenios urbanísticos firmados por Pendón, porque las dos fuerzas antagónicas e inmorales estaban en contra de esos proyectos. La sobrina vuelve encantada del territorio africano perroflautero. Puso la radio en el coche y sintonizó con el discurso de IU en Barbate. De verdad que sintonizó. No lo hacía mal el chaval. Hasta que habló de que ya está bien de prometer y no dar "inversiones multitudinarias". Dos veces, que parecía Chaves. Y ya luego se nos puso intelestuá. Porque en Barbate no puede pasar lo que en el "Gatopardo de Visconti", que todo cambie para que todo siga igual. Le dice el abogado elegante que se ha perdido los cambios en Málaga, que el alcalde otra vez parece haber jugado a quitarse de enmedio a los que le pueden hacer un poquito de sombra. Casero no se lo merecía, la verdad. Ahora a bregar con los autobuses, los taxistas y el metro. Se pueden hacer cosas chulas, dice la sobrina. "Sí, claro, lo de las bicicletitas de la plaza de la Merced, no te jode", dice el abogado. "No te pases, que sabes que hay cosas que se pueden mejorar mucho y que la Alameda está hecha un asco con tanta parada de bus", insiste ella, "Sí, que se invente el tranvía de Monteseirín", dice todavía molesto el abogado, molesto con la sobrina todavía ingenua y con unos tipos que, en fin, "que da asco todo", insiste, mientras se enciende ese pìtillo que ha abandonado hasta en cinco ocasiones este año, que esta hecho todo un fumador promiscuo, ahora te cojo, ahora te dejo. Pero ella, la tía, ya ha comprado patatas de Ardales. Y los gin tonics ella no es partidaria de agitarlos, sino más bien de mezclarlos, como Falange e IU.

EnvidiayVendimia dijo
Volver a Málaga es destrozarse la cara contra la realidad de esta ciudad y sus gentes, es comprobar que las calles siguen siendo depósitos de la más variada basura y que nada cambia, salvo las medusas, que ya son legión.
Y aunque eyéndote Málaga se haga más bella, al cerrar el ordenador siempre queda el sabor de "Málaga, vertedero del Paraiso. Absténganse curiosos"
18 Junio 2007 | 12:54 PM