De viaje
Sí, he estado de viaje, Polo. En el Lidl de Churriana, querido. Todo un viaje, en serio. Allí había una veinteañera de pantalón de lycra y top, con churumbel a la cadera. Niño, con un collar que me han dicho que cura el dolor de la salida de los primeros dientes. Es lo que tienen las clases populares, que caen rendidas ante las pulseras magnéticas e incluso los milagros políticos. Tunda de palos al niño, acompañados de gritos como: "Que no, que tú no tienes más cohones que yo". Minuto siguiente: "A ver que caramelo quieres, anda". Toma coherencia esquizofrénica. A la vez, la abuela del infante chilla desde la otra punta: "Daviniaaa, traete paca el aceite más barato que haiga". Luego está el colega con indudable pinta de maltratador. Vale que el discurso dominante dice que no es cuestión de apariencias, que el que menos te lo esperas, que incluso hay marquesas a las que les zurran, pero esa mirada....ese aliento a vino barato...Es sólo una intuición. Y de repente una aparición. Eran como dos ángeles rubitos, hermanas, cuatro y cinco años. Cantando a Rocío Jurado. Sí, de esas que cualquier día aparecen en Canal Sur. Y la madre, mientras mete los tomates en una bolsa, con la baba caída. Tarareando. Y luego la madre ucraniana, con brazo de Terminator, echando una bronca a su hijo adolescente. A lo mejor no es una bronca, pero es que siempre me suena a espía malo malísimo cabreado. Topicazos del cine de la Guerra Fría. En mi carrito cae una cajita de bolas de mozzarella extrañamente baratas. Al día siguiente, me descomponen los retortijones. No creo que sean ellas, pero la escenografía influye decididamente para mi veredicto.

Apiano dijo
Lamento los retortijones. Eso te pasa por juntarte con los votantes de Ciutatans. ¿O quizás erán los de Rosa Diez?
Salud :-)
31 Agosto 2007 | 06:18 PM