Hasta el aeropuerto de La Habana
Noche tonta de zapping en la tele, hasta que el mando se para en la cara de Manuel Pizarro. Entrevista larga. Gracias a él, me entero de que el aeropuerto de La Habana lo gestiona unaempresa canadiense. O sea, que el baluarte del comunismo confía en la empresa privada para dejar buenas primeras impresiones. Cada día lo tengo más claro. Los hospitales, por ejemplo. Son ya ingobernables, todo son derechos, fundamentalmente de los pacientes y de los celadores, que, como decían amigos mío, si no está el celador barbero, el que tiene que rasurar, en el Carlos Haya no se opera. Concertación ya, de todo. Que los padres se dan de tortas para que los niños entren en la concertada. Con buenos inspectores y punto. Lo que no me vale es la fórmula de la empresa pública, donde los de siempre tienen todo el poder para enchufar y represaliar. Eso no. En Nueva Orleans, según publicó el Atlantic, los colegios funcionan mejor desde el Katrina. Se concertaron todos. Pero me temo que con moles como el Carlos Haya o la Diputación de PEndón, eternamente iluminada, no acaba ni un tsunami. Y Dios no lo quiera. Claro, los del PSOE están encantados con Pizarro porque se nota que, en una de estas, va a soltar la VERDAD del barquero tremendamente incómoda y rentable para sacarlo todo el jugo en el exprimidor de lo políticamente correcto. Que hay que reducir el número de funcionarios. Que la mala administración también provoca inflación, como dijo ayer. Porque resulta que si un negocio para ponerse en marcha tiene que cumplir con 1000 ordenanzas y leyes absurdas, pues esos retrasos se trasladan al precio final.

Comedias dijo
Lo de reducir el número de funcionarios parece una útopía. Muy mal deberían andar las cosas para que algún político se atreva a plantearlo. Y sobre todo porque cuando las cosas van muy mal, mayor es la tentación de colocar a esos "ochocientos o mil" primos que todos tendrían en el paro. Pero sobre la Diputación malagueña, recuerdo una comida del Presidente con empresarios (no recuerdo si era Fraile o Pendón) en que al ser requerido por un empresario a que defendiera la necesidad de la Diputación, después de algunas banalidades dijo que "habría que mantenerla aunque sólo fuera porque daba empleo a 2300 personas". Se lo querían comer.
25 Enero 2008 | 12:26 PM