Publicidad:
Terra
La Coctelera

Martini de mar

Ingredientes: un poquito de actualidad local con mala leche, intento de ironía en la información general y estupefacción ante la vida cotidiana, sobre todo cuando amanece, que no es poco

21 Febrero 2008

Lady Aveaco, o lady aviaco

Estos son los empresarios que tenemos, que le convocan un segundo homenaje a la señora ministra de Fomento, candidata al Congreso por Málaga, horas antes de la pegada de carteles. ¿Empresarios? Esto daría para un tratado, lo de saber si la peña de las Cámaras de Comercio son empresarios o un lobby dedicado a estrujar a los verdaderos empresarios o simples autónomos de escasos recursos para no darles ningún servicio. Y ella muy agradecida. "Gracias por esta magnífica idea". Nos ha jodido. ¿Se ha cortado la señora ministra ante la inminencia de la campaña electoral? Ni un pelo, por favor. Media hora de discurso salpicado de citas, ja, ja, de Keynes --la obra pública genera más riqueza que la de simplemente "abrir o cerrar un boquete"--. Que ayer, a ella, Lady Aviaco, le preguntaron en qué viene a Málaga y dijo que en lo que le parece porque eso es lo bueno, que ahora hay muchas posibilidades. Pero, claro, no habló de que el común de los mortales no accede a los helicópteros de las fuerzas armadas. Y que en enero han notado lo del AVE "hasta en los chiringuitos". Todo en ese plan. Y esos empresarios complacientes. Ese guiño de Alvarez Colunga el ex de la CEA a la ministra, sonrisitas cómplices. Esto es lo que hay, señores. A lo mejor lo llaman concertación. La paz social. Luego, a tomar minúsculos canapés de diseño en cucharas negras que parecían conchas de mejillón y que albergaban una tibia mousse de pimiento, vasos de tinto de Ronda salidos de botellas de impecable diseño y la pena es que no estaba el alcalde de Málaga, sí el de Sevilla, para haber visto la diferencia entre los dos primeros ediles. Esa panda inmensa de trajes y corbatas en el andén del tren. Y la constatación de que, a pesar de todo eso, el pueblo sigue sin saber. "¿Su billete, por favor?" le pregunta la de seguridad a la ministra. "Creo que nos vamos a colar", dice ella. Y vaya que sí se le coló el acto a la junta electoral. que no lo pudo parar ante "la inminencia del acto". ¿Le harán lo mismo en Barcelona?

servido por martinidemar 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

lazysinprisa

lazysinprisa dijo

Aquí en Andalucía no nay empresarios, sino comecroquetas a la busqueda de una subvención, subvención con la que luego dicen que hacen empresa. Ejemplo: el tal Barrionuevo ese que es Presidente del Consejo Economico y Social y que ha inventado lo de la Fundación Manuel Alcantara. ¿que a qué se dedica? a obtener subvenciones a diestro y siniestro, con la que luego hace cursos o algo así. Trinca un pastón, y luego propaganda subliminal: que si Andalucia imparable y todo eso. Y los que están en las Camaras de Comercio, pues también para estar ahí y ver que cae.

21 Febrero 2008 | 10:55 PM

Manuel

Manuel dijo

Las elites andaluzas son de chiste. Pero eso es lo que genera una sociedad de nuevos ricos, como la española: paniaguados, buscadores de rentas públicas y tipos vestidos de chaqueta que ni siquiera saben hablar correctamente. En fin.

No obstante, el caso de Magdalena Álvarez vuelve a plantear el problema de la ausencia de ciudadanía. Eso que los ingleses llaman 'accountability', o rendición de cuentas ante el público, es un sueño en España, por no decir Andalucía. Aquí NUNCA PASA NADA. Y aunque los políticos tienen culpa en ello -si no recuerdo mal, Antoni Asunción fue el último ministro dimitido-, los ciudadanos también lo son: no penalizan, no protestan, no castigan. Y el Chavesato, como dice Francisco Robles, es el mejor ejemplo. ¿Por qué sucede esto? Dénse un paseo entre el alumnado de la UMA y lo verán más claro.

22 Febrero 2008 | 01:29 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Sigo siendo calle Larios, pero temporalmente me he tomado un martini de mar, o sea, como diría Pérez Estrada, de Málaga. Obligada por mis superiores, porque resulta que el nombre de mi calle, obviamente, no se me ocurrió a mí. Pues eso, calle de finales del XIX, de esquinas redondeadas, salida del lápiz de Strachan y la pasta de los Larios. Cóctel perfecto de aquella Málaga burguesa que decayó por culpa de un bichito de los montes, filoxera. Me encanta que me pisoteen los niños del flequillo ladeado, las niñas de camisetas superpuestas, las señoras de la mecha en su sitio, los mimos plateados y los ambiciosos abogados de la cosa inmobiliaria. Y la mendiga que blasfema. Me gusta tener nombre de ginebra. Aunque comulgo con el bloody mary también y con el martini de mar.

Fotos

martinidemar todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?