Publicidad:
La Coctelera

Martini de mar

Ingredientes: un poquito de actualidad local con mala leche, intento de ironía en la información general y estupefacción ante la vida cotidiana, sobre todo cuando amanece, que no es poco

15 Abril 2008

Me da corte, pero opino

Aclaro que soy de las que hace ya años no compro una revista de moda y que el otro día, paseando por el paseo marítimo d Pedregalejo ---es divertido comprobar cómo el proceso de enmerdellecer es imparable, como Andalucía-- me alegré de los tacos que voy acumulando al constatar que soy mucho más libre que todas esas niñas con el flequillo hacia el mismo lado, las gafas de Top Gun que hace una década estaban sooo out, las minis, los bermuditas y los taconazos de colores chillones. La moda me da igual, por eso me gustaba Pilar del Castillo y llegué a inaugurar un club de admiradoras de las que sólo formábamos parte Adriana y mi suegra. Pero es que hoy hace dos años de la muerte de Félix Bayón y cómo me fastidia que él no esté para reirnos. Bayón era beligerante con las ministras de bodas, bautizos y comuniones. Ayer hubierámos comentado mucho. No, que no se me levanten las feministas. De los hombres no comento porque no estaba Zerolo --muy bueno lo de hoy de Ansón que dice que, puestos a provocador, pues haberlo hecho a él ministro de Defensa o de la Familia--,y todos iban neutros, por supuesto que hubiera opinado si Sebastián se presenta de chaqué o Bermejo con una camiseta de Dolce y Gabbana. Me dio pena la vasca, porque se notaba que iba incomodísima. ¿Tan difícil es encontrar un traje de chaqueta beige, negro o color berengena? Esta mañana he visto unos cuantos en Zara. Es lo que las ejecutivas llaman básicos. Pues no, a ver quién era la más fashionista de todas. Menos Cabrera, ya digo.

Hablando de conciliación, sigue siendo un gobierno con escasísimos hijos. Chacón tiene 38 años, una edad para ir enlazando embarazos, a no ser que quiera hijo único o emular a Ana Rosa.

servido por martinidemar 4 comentarios compártelo

4 comentarios · Escribe aquí tu comentario

pika

pika dijo

se te olvida mencionar el pañuelito palestino en sus múltiples variantes de color... que horror de moda!

15 Abril 2008 | 07:05 PM

Manuel

Manuel dijo

Me sumo al elogio de la libérrima y serena Pilar del Castillo. Propongo, en cambio, no demonizar la moda, como juego estético-cultural: una cosa es la tiranía de la moda, como uniforme posadolescente, otra la posmoderna expresión de la identidad -y del carácter, se quiera o no- a través del atuendo.

Mención aparte merece el pañuelo palestino, que es la enésima actualización del Mao warholiano y confirma que la izquierda es hoy imagen, diseño, guiño. De otro modo, es difícil de disfrazar como progreso la política conservadora que la época les obliga a desarrollar: la protección de los logros del bienestarismo estatal. No es mala política, pero vanguardia no es.

15 Abril 2008 | 07:12 PM

Julian

Julian dijo

Pilar del Castillo ha sido la mejor ministra de Educación que hemos tenido en mucho tiempo, y la LOU el mejor intento de reformar la Educación Superior. Aunque luego, claro, las Comunidades Autonomas hicieron la anti-LOU para compensar.

La clave del exito de Pilar del Castillo fué muy sencilla. No le importó llevar acabo medidas impopulares, pero necesarias. Sabia que se iba a quemar, pero no tenía aspiraciones personales en política. Hizo lo que tenía que hacer, sin importarle ser populista.

Luego, los demás han ido popularizando sus medidas.

16 Abril 2008 | 10:08 AM

Porrompompero

Porrompompero dijo

Pues a mi me gusta disfrazarme cada día y reinventarme cada década. Que toca cliente sevillilla pues a mimetizarse con teba (tiradora o chaqueta de vago), pantalón de canutillo y Lotusse de ante. Incursión al políngano: jersey, chino y náutico. Rogativas al banco: traje a medida corbata y Sebago bruñido. Rodaje: sahariana, pantalón cargo y botaza. Vamos, ya me gustaría contar con un uniforme de faena con su chupita y pantalón lleno de bolsillos pero en vez de clamuflaje en tela con raya diplomática, gris marengo o marino oficinista. Seguro que lo saca Galiano o Ford.
A partir de ciertas edades la moda se vuelve estéril, dominio acné, el mejor invento del marketing, la novedad por la novedad y un peregrinar entre tendencias sin otro fin que estar en el mercado de la aceptación y el deseo. Por eso admiro a los personajes que ignorando las exigencias del couché te alegran la vista con sus extravagancias alejadas de lo convencional. Éstos especimenes son monitorizados por los cazadores de tendencias al servicio de los generadores de moda. Vamos la pescadilla que se muerde la moda.

16 Abril 2008 | 05:33 PM

Escribe tu comentario


Sobre mí

Sigo siendo calle Larios, pero temporalmente me he tomado un martini de mar, o sea, como diría Pérez Estrada, de Málaga. Obligada por mis superiores, porque resulta que el nombre de mi calle, obviamente, no se me ocurrió a mí. Pues eso, calle de finales del XIX, de esquinas redondeadas, salida del lápiz de Strachan y la pasta de los Larios. Cóctel perfecto de aquella Málaga burguesa que decayó por culpa de un bichito de los montes, filoxera. Me encanta que me pisoteen los niños del flequillo ladeado, las niñas de camisetas superpuestas, las señoras de la mecha en su sitio, los mimos plateados y los ambiciosos abogados de la cosa inmobiliaria. Y la mendiga que blasfema. Me gusta tener nombre de ginebra. Aunque comulgo con el bloody mary también y con el martini de mar.

Fotos

martinidemar todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?