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La Coctelera

Martini de mar

Ingredientes: un poquito de actualidad local con mala leche, intento de ironía en la información general y estupefacción ante la vida cotidiana, sobre todo cuando amanece, que no es poco

22 Abril 2008

Análisis del gobiernillo

Después de pasar ayer una mañana estupenda escuchando a Pedro Schwartz y darme cuenta de que soy liberal pero creo que no tanto ---¿Debe un señor de Murcia pagar parte del AVE a Málaga? Yo creo que sí, él que no, que las líneas aéreas no están subvnecionadas--, después de constatar que el gabinete de prensa de la UMA debe de ser de su peor enemigo, porque no mandó convocatoria, pues ataquemos de lleno a lo que el economista liberal llama "el aburrídisimo y gris consejo cardenalicio de Chaves". Espadas. Uff. No acumula mucho prestigio, sobre todo en la etapa de esa cueva oscura que es Egmasa. Ahora que se cumplen diez años del vertido tóxico, él sabe muy bien qué intentó hacer la Junta al principio. Cero presencia de alguien de peso --de peso hay-- independiente. Zapatero puede fichar a una Garmendia, pero el Chavesato huele ya tan mal que nadie se quiere acercar. Clara Aguilera dice que los ayuntamientos son fundamentales, pero nada de soltarles más pasta. En fin, nada emocionante. Ahí sigue Vallejo, que está pensando que Garmendia tarda ya mucho en coger el teléfono y llamarle para pedirle consejo, después de que el mundo se haya visto inundado de patentes andaluzas. Le preguntará si puede instalar un Instituto del Cocido Madrileño en el Ifema, imitando al de la Dieta Mediterránea que hay en el Parque Tecnológico de Málaga. Qué pereza. Qué bruja es Esperanza Aguirre. Qué mona es la Corulla, que ayer declaró en Marbella.

servido por martinidemar 6 comentarios compártelo

6 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Manuel

Manuel dijo

Cuando hice la reseña del libro de Schwartz, la titulé "Materiales para una utopía liberal", porque efectivamente, como señalas, hay un liberalismo tan estricto con sus principios fundacionales que no parece de este mundo. Schwartz llega a decir que la máxima y más perfecta división de poderes consistiría en dar poder a cada individuo sin el Estado; y es así, pero es impracticable. La premisa es que la sociedad se organiza espontáneamente, y que si el Estado no presta unos servicios -guarderías, por ejemplo- los individuos se las apañan para generarlos privadamente. Y así sucesivamente. Al final, el problema es determinar qué grado de intervención tiene el Estado y cómo se fiscaliza su gasto; esto da la diferencia entre democracias desarrolladas y las que -como la nuestra- no lo son tanto. Pero, llevado a sus consecuencias últimas, el liberalismo genera su propia forma utópica, aunque eso sea una paradoja para una filosofía política antiutopista.

22 Abril 2008 | 01:51 PM

Capitán Ahab

Capitán Ahab dijo

El liberalismo tiene muchos defensores y muchos detractores. Lo dificil es distinguirlos.

Le pasa como a la religión.

22 Abril 2008 | 04:50 PM

Ollerías

Ollerías dijo

¿Hay foto de la Corulla declarando? ¿hay foto, vaya, de la Corulla haciendo cualquier cosa?

22 Abril 2008 | 09:54 PM

lazysinprisa

lazysinprisa dijo

Pedro Schwartz, como todos los Schwartz es de una iniquidad mental absoluta. Ni debemos hacerle mucho caso, ni me gusta nada de lo que dice. El liberalismo tiene de bueno que permite que la sociedad seleccione a los mejores para aquellas tareas que puedan mejorar la sociedad: no es una contradicción. Siempre va a haber intervencionismo -que fuese mínimo es lo que a mi me gustaría- pero siempre lo va a haber. Lo que me gustaría es que esas personas fuesen las mejores: veo al actual gobierno y me echo a llorar. No se si son capaces, que a lo mejor lo son, pero me echo a llorar. ¿Como es posible elegir a los ministros en base a su oportunidad social? y aún más, con esa tesis, ¿porqué no poner a un mono de ministro?, y ¿que tal un discapacitado? y porque no un enano... todos muy capaces a lo mejor, que quede claro. En fin todo esto empezó con Reagan, y hasta aquí hemos llegado. Bueno, me he ido un poco del tema, pero lo llevo varios días barruntando y a alguien se lo tenía que contar.

22 Abril 2008 | 11:03 PM

Pastrami

Pastrami dijo

Ay, Monse Corulla....Es de una belleza epatante y singular. Propia de un serrrallo.

23 Abril 2008 | 12:28 AM

Capitan Ahab

Capitan Ahab dijo

Hay cosas que resultan tabú en cualquier social-democracia: el gobierno de los mejores, es decir, la aristocracia (que es lo que significa justamente el palabro). Siempre encuentran un ismo (como el liberalismo, el fascismo, el racismo) al que acogerse fanáticamente (como meta o como peligro que evitar) para no estudiar los problemas a fondo. Aunque no tengan ni puñetera idea de que se esconde detras del ismo de turno, o incluso aunque detrás del ismo de turno no haya absolutamente nada.

23 Abril 2008 | 10:07 AM

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Sobre mí

Sigo siendo calle Larios, pero temporalmente me he tomado un martini de mar, o sea, como diría Pérez Estrada, de Málaga. Obligada por mis superiores, porque resulta que el nombre de mi calle, obviamente, no se me ocurrió a mí. Pues eso, calle de finales del XIX, de esquinas redondeadas, salida del lápiz de Strachan y la pasta de los Larios. Cóctel perfecto de aquella Málaga burguesa que decayó por culpa de un bichito de los montes, filoxera. Me encanta que me pisoteen los niños del flequillo ladeado, las niñas de camisetas superpuestas, las señoras de la mecha en su sitio, los mimos plateados y los ambiciosos abogados de la cosa inmobiliaria. Y la mendiga que blasfema. Me gusta tener nombre de ginebra. Aunque comulgo con el bloody mary también y con el martini de mar.

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