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La Coctelera

Martini de mar

Ingredientes: un poquito de actualidad local con mala leche, intento de ironía en la información general y estupefacción ante la vida cotidiana, sobre todo cuando amanece, que no es poco

21 Mayo 2008

La navaja china y el peluquero español

Monté a los niños en el coche y los llevé a Torremolinos a pelar, sin saber que todo acabaría como el Lexus y el Olivo de Friedman. Nos encaminamos a Valentín, peluquero clásico con arte contemporáneo de saldo en las paredes y un gato enorme encima de los periódicos deportivos. Me daba pereza. Luis, la última vez, no paró de llorar. Pero el flequillo de Pablo estaba demasiado largo y Carlota le daba muchos besos cuando se sentaban en la alfombra de clase --por cierto, pido la abolición de los flequillos pasados algunos años, como los de Fernando Arcas--. Y los rizos de Luis no decidían qué rumbo querían tomar. Llegamos a las ocho menos cinco. Cerrado, aunque la hija del peuquero estaba dentro. Me explicó que los martes está sola y cierra a las ocho. Lo comprendí, aunque para unos clientes tan fijos durante décadas hubiera esperado una tímida oferta de ayuda. Me acordé de una peluquería china cerca, en La Nogalera, que no cierra en 24 horas. Cuando llegamos, cuatro adolescentes hacían buena la leyenda de Macao y la afición a las cartas. Estaban enfrascados en una timba de póker. Le dije a un señor más mayor que pelara a los niños. Me preguntó: ¿Lavar? y yo entendí ¿rapar? como en un chiste de chinos. Le dije que sólo un poquito. Luis no lloró nada, fascinado con una película de chillidos agudos y criaturas medievales volantes. Les quitó los pelos con una esponja de pinta escasamente higiénica, pero el baño esperaba en poco tiempo. Están muy bien pelados. Ya lo he dicho, abren 24 horas. Globalización. Me vino bien.

PD: Empiezo a leer una historia en el Vanity Fair, donde sale un reportaje sobre Bobby Kennedy con unas estupendas fotos de las primarias en las que le asesinaron. Ethel lleva una gabardina por la que yo pagaría dinero en ebay. Pero lo que más me gusta es una historia tipo Dallas de una familia petrolera texana. "steely in her opinions, tender in private, occasionally abrupt, Margaret had solidly upper middle class tastes". Algún día conseguiré escribir así.

servido por martinidemar 11 comentarios compártelo

11 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Manuel

Manuel dijo

La globalización y nosotros, que la queremos tanto. Aunque podríamos conformarnos con una de sus facetas: la flexibilización. Es decir, la flexibilidad que no tiene un comercio y sí tiene el otro -si los dejan. Supongo que la peluquería china se salta las normas de la Junta a la torera y abre las veinticuatro horas; otros no pueden hacerlo; muchos es que no quieren. Hace poco, Alvaro García escribía estupendamente sobre la pereza natural del pequeño comercio español y su negativa a especializarse y ganarse al cliente. Y aunque es su único futuro, la protección pública puede retrasarlo. Mientras, nosotros esperamos.

Quizá sólo en inglés puede escribirse así. "Firme en sus opiniones, tierna en privado, abrupta a veces, Margaret tenía un sólido gusto de clase alta". Suena bien, acaso, pero difícilmente le sale a uno así cuando se sienta a escribir; el castellano tiene otra melodía.

21 Mayo 2008 | 12:53 PM

martinidemar

martinidemar dijo

Por cierto, Manuel, tienda especializada de relamerse inossidable, el negocio que querría haber puesto yo en algún momento. Ya sólo me queda la papelería de lujo.
Dos: en ese reportaje dice que el padre de Margaret escribió un libro en el que pedía votos extra para los que pagaran más impuestos!!!

21 Mayo 2008 | 01:33 PM

martinidemar

martinidemar dijo

La novela se llamaba Alpaca, HL Hunt

21 Mayo 2008 | 01:35 PM

martinidemar

martinidemar dijo

Por si a alguien le cabía duda, ahí va lo que demuestra que el PP es igual que el PSOE cuando se trata de reclamar estupideces para los terruños:
http://www.europapress.es/andalucia/noticia-jaen-pp-intentara-con...

21 Mayo 2008 | 05:34 PM

Ollerías

Ollerías dijo

Hoy precisamente he estado pensando también en esa calidad suprema del periodismo yanqui, a cuenta de este fabuloso artículo. Te puede interesar o no el tema (el aeropuerto de Tempelhof), pero la escritura es soberbia:

http://www.nytimes.com/2008/05/20/arts/design/20tempelhof.html?_r...

22 Mayo 2008 | 12:03 AM

Holden

Holden dijo

Esta entrada me ha recordado el artículo de Carlos Salas en El Mundo (Mercados página 6) del pasado domingo. Se titula "El paro según Will Smith y Javier Bardem. Es una reflexión sobre las películas que triunfan en España ("Los lunes al sol") y en Estados Unidos ("En busca de la felicidad").

22 Mayo 2008 | 11:29 AM

Paseo Pereda

Paseo Pereda dijo

Si la globalización consiste en que los chinos en Málaga trabajen 24 horas al día para solucionarnos la vida a los que trabajamos sólo 13 horas, la globalización tal vez no sea tan buen negocio.

22 Mayo 2008 | 01:40 PM

Holden

Holden dijo

No es que trabajen 24 horas al día sino que abren durante 24 horas. Es muy diferente.

22 Mayo 2008 | 01:53 PM

Paseo Pereda

Paseo Pereda dijo

No me cabe duda de que los trabajadores de esa peluquería non-stop cumplen rigurosos turnos de ocho horas, con su mes de vacaciones y sus dos pagas extras, ni de que los que trabajan de noche reciben un plus de nocturnidad con el que compensan los efectos perjudiciales de trabajar contra el reloj biológico. Joder, dos pasos más y acabamos como en la industria textil y la minería británica de los siglos XVIII y XIX. Progresamos que nos matamos. Eso sí, la próxima vez que tenga insomnio tengo dos opciones: leerme los convenios de la OIT sobre trabajo nocturno femenino o, aprovechar, cogerme el coche e irme a darme un corte de pelo de a las tres de la madrugada. Saldré seguramente trasquilado, pero comprenderé mejor la globalización y la puta madre que la parió mil veces.

22 Mayo 2008 | 06:04 PM

martini

martini dijo

Jo, Pereda, no lo estaba justificando, pero simplemente es preguntarme en voz alta que no se en qué va a acabar esto, aunque imagino que en Europa, España más, tendremos que ser más productivos y en China menos. Creo que nosotros, ancianos, veremos cómo ent odo el mundo se trabaje más o menos lo mismo, Africa incluido. Pero, de mientras, que diríamos por aquí, también me da que lo vamos a pasar regular en el oasis placentero del parque temático cultural que tenemos por aquí.

22 Mayo 2008 | 07:12 PM

Capitan Ahab

Capitan Ahab dijo

Tengo un par de amigos, de esos de traje a medida y sebagos, que trabajan mas horas al día que los chinos estos. Y lo hacen por la misma razón: son gilipollas y por un euro más al mes vendería a su santa madre, a sus hijos, a los pocos amigos que les quedan y a la declaración entera de derechos del trabajador.

Nadie los obliga a trabajar 14 horas diarias. A los chinos tampoco.

22 Mayo 2008 | 11:06 PM

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Sobre mí

Sigo siendo calle Larios, pero temporalmente me he tomado un martini de mar, o sea, como diría Pérez Estrada, de Málaga. Obligada por mis superiores, porque resulta que el nombre de mi calle, obviamente, no se me ocurrió a mí. Pues eso, calle de finales del XIX, de esquinas redondeadas, salida del lápiz de Strachan y la pasta de los Larios. Cóctel perfecto de aquella Málaga burguesa que decayó por culpa de un bichito de los montes, filoxera. Me encanta que me pisoteen los niños del flequillo ladeado, las niñas de camisetas superpuestas, las señoras de la mecha en su sitio, los mimos plateados y los ambiciosos abogados de la cosa inmobiliaria. Y la mendiga que blasfema. Me gusta tener nombre de ginebra. Aunque comulgo con el bloody mary también y con el martini de mar.

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