Somos todos santos
No, ni siquiera beatos, como cantaba Alaska. ¿Por qué nos nos vamos todos a trabajar para el Enemigo, como nos pedía Siniestro Total? En vez de vender secretos de Estado, venderemos de Diputación, que pueden ser más divertidos. Me da grima Intereconomía porque pone a mi santa madre al borde del lexatin, porque estoy harta del brochazo gordo que llama progrefascista a Manuel, pero le admiro el olfato periodístico de haberse ido con una cámara oculta a la Diputación de Almería y haber grabado a asesores que dicen que no aparecen por la Diputación y que en realidad son liberados del PSOE, sin apenas estudios, incluso alguno se permite reirse de su negociado: algo así como subdirección general de Desarrollo Sostenible, "¿pero a quién sostenemos?". Por supuesto que el drama es que la Diputación de Almería no es una excepción, con sus sueldos de 3.000 euros. En la época del PP en la de Málaga, conocí a uno que tuvo la dignidad de irse de donde le había colocado su tío porque se aburría y decía que eso era lo peor, a pesar de las 500.000 de hace 10 años. Ya lo dijo el otro día el Observatorio Económico de Andalucía: todas las consejerías se resumen en cuatro y las diputaciones, en ninguna. Y los ayuntamientos, que no lloren, que ya me contarán la sede guay de Urbanismo que se están montando en primera línea de playa, a modo Pendonciero. Por cierto, Manuel, hoy, en la radio, me toca revitalización del centro, qué falla. ¿por dónde podría empezar? ¿la laxitud ante el ruido? ¿la mugre? Si paso por el centro voy a parar en el puesto que Encarnación pone a la puerta de la Subdelegación, como se llame, de la Junta, con un montón de estampas de santos y beatos: ¿saldrá nuestra cara de pringadetes o va siendo hora de que organicemos ya una guerrilla urbana y pasemos a la acción? ¿qué tal las pintadas en la Diputación? Si mañana aparecen en las paredes tipo "panda de enchufados", que no me detengan, ya sabemos que los instigadores intelectuales no somos responsables.
PD: Cuentos. Me alegro de que alguien lea conmigo a Lahiri. Es deliciosa. Creo que me quedaré con mono de Nueva Inglaterra así que procederé a coger el tocho de Updike y sus cuentos y haré caso a las recomendaciones. Me fascinó Conejo con 20 años. No dejó huella, sin embargo. Sí recuerdo que cuando andaba yo con El Camino de los Ingleses y el abuelo al que se le escapaba por la bragueta algo que, según Soler, se parecía a un salchichón de Cártama --fastidiando el aperitivo para siempre--, el que duerme a mi lado, al contarle la metáfora, siguió leyendo a Updike y dijo que no sabía por qué me obligaba a leer esas cosas.


pika dijo
Querida Martini, sobre la revitalización del centro, basta con que nuestros políticos se den cuenta de que el centro no es sólo calle larios. Sería un paso importante.
7 Octubre 2008 | 11:48 AM