Envidia de bellotari
José Luis Rodríguez Ibarra dice cosas más que discutibles y disfruta de un despacho y coche oficial por la cara o por el ex cargo. Mañana, Felipe González presenta sus memorias. Dice cosas, a diferencia de Chaves. De hecho, incluso dice cosas de Chaves, como que se ha contagiado del nacionalismo más cateto con eso de apropiarse de los ríos. También raja de las autonomías. Y dice que el Senado es una inutilidad que nos sale muy cara. Para ser inútil quiere ser muy grande, que hasta han expropiado un convento de al lado para la segunda ampliación. Tener envidia del presidente extremeño, sabiendo que también controlaba una red clientelar, intuyendo corruptelas, sabiendo de atrasos, es muy triste y dice poco de lo que tenemos. A veces se nos olvida y creo que por salud mental. Chaves es nuestro presidente, repitan conmigo. Lo ha sido desde hace 18 años. Y le queda. Pues eso, una bajada a la realidad, que aquí estamos venga Obama y, al final, nos queda que Chaves no tiene pensamiento frente a Ibarra. Esos detalles que no capta el Economist, pero que son la miseria de nuestros días. Esta clase política que cae rendida frente a la cúpula de gotelé de colorines de Barceló.

New Yorker dijo
Hi, Mart!
Anoche comentaban en una cena muy "high-brow" que las dictaduras estimulan las esplendidas literaturas que crian soleras en la oscuridad de las catacumbas. Despues de Gorbachov,- algun dia lo canonizaran, es lo menos - apenas se ha escrito nada bueno en la antigua URSS.
Acabo de leer un brillantisimo articulo tuyo de ayer. Equiparable a lo mejor del periodismo satirico britanico, de la epoca del PUNCH Gran Reserva.
Well done, Mart!
11 Noviembre 2008 | 06:59 PM