Futbolistas y universitarios
Como suele pasar, lo mejor del periódico de hoy viene en Aula, donde un señor extranjero nos canta las verdades del barquero, que pueden ser otra cosa además del gráfico del paro de Soraya. Dice Jan Figel, comisario europeo de Educación, que no entiende cómo es posible que en los equipos de fútbol españoles se fiche a futbolistas exclusivamente por su actuación en el campo, por eso se les va a pagar, y que en educación no intentemos fichar a los mejores y en vez de eso les sometamos a una insoportable tortura burocrática que, no ocurre, sin embargo, por imperiosa necesidad, en la sanidad, donde ejercen hoy médicos extranjeros cuyas titulaciones homologadas no ha visto demasiada gente. En el baloncesto acaba de ocurrir. Sergio Scariolo ha fichado como seleccionador nacional, el primer extranjero en dirigir a los chicos de oro del baloncesto español. Y yo que me alegro. En Málaga, lo conocemos bien y no es que con Aito nos vaya precisamente peor, pero a Scariolo se le apreciaba su fino análisis y su caracter de trabajador infatigable. Nunca lo había pensado pero es cierto: la universidad, entonces, es peor que los equipos de fútbol, sus rectores peores que esos presidentes, sus hinchadas endogamicas más fanáticas que los hooligans y apenas se sabe ya la gente la letra del Gaudeamos, a diferencia del himno del Atlético de Madrid, por ejemplo.
Me voy. He quedado en Sevilla con un juez políticamente muy incorrecto. El lunes, fiscal, el que dice que la no demolición de un edificio con sentencia penal firme es la demolición del estado de Derecho. Allá que iremos, la panza y yo.


martinidemar dijo
Claro, que el fútbol es parte del pan y circo. Una universidad excelente, no.
4 Febrero 2009 | 12:43 PM