Juntos, separados o revueltos

A una semana de traer al mundo a una niña que inevitablemente irá vestida de rosa durante los primeros meses de su vida me encuentro más preocupada por ella que por sus hermanos. No tiene nada que ver con lo de Marta del Castillo, aunque es obvio que si fuera madre de la criatura no me gustaría haber visto publicadas esas fotos. Las niñas no son más vulnerables, ellos también mueren en apuñalamientos y accidentes yendo borrachos. Estamos en pleno debate sobre si el dinero público debe ir a colegios concertados no mixtos. Opiniones, para todo. Ya se sabe que los suecos, por ejemplo, se están volviendo partidarios de separar de nuevo a los sexos y nada tiene que ver con cuestiones religiosas. Yo estoy muy agradecida por mi educación mixta, la verdad. Hay quien piensa que es la base de mi relación fluida con los hombres, aunque también pudiera tener que ver con el hecho de que no tengo hermanas, como le va a pasar a Blasita. El caso es que en el Reino Unido han pedido la retirada de un reality en el que dos grupos de adolescentes tiernos, separados por sexos, pasan dos semanas en una casa sin supervisión adulta. Pues resulta que ellas comieron mejor, se organizaron la despensa y se pusieron a hacer recetas. Ellos, básicamente, se alimentaron de chuches. Ellas enseguida hicieron dos grupos y las más mayores se pusieron chulas con las otras. Discutían mucho y, sobre todo, dándole a todo muchas vueltas. Ellos se peleaban a brotes, pero, luego, la calma y las risas volvían. Puede ser que, por eso, los hombres que conozco educados en colegios de curas de la era premixto lo recuerden como un gran jolgorio de risas y de gamberradas. No es justo que quisieran eso para ellos solos. Seguro que los que salieron perdiendo fueron ellos. A ellas les vino bien mezclarse un poco, aunque poco, porque a una edad la masa se esconde en el baño a fumar y a cotillear. Pero otras conseguimos escapar. Como Silvia, la niña que hoy debuta en el equipo de fútbol de mi mayor en el polideportivo de Torremolinos. Es una valiente, le da igual que los capitanes siempre la elijan la última. Se rebeló contra el ballet y el tul rosa. Mezclarse siempre es bueno, cosa que no aprenden ni los del PP ni los del PSOE. Todo el rato hablando a los convencidos.
PD: Nada de lo que he escrito puede ser tomado en mi contra y a favor de Bibiana. Porque, aunque el juez del otro día era muy bestia, cada día me encuentro más alejada del hembrismo y más a gusto en la igualdad que ignoran los que tratan a las mujeres de minusválidas.

Dann dijo
Evviva Blasita!
Evviva anche il "hembrismo ilustrado" della Signora!
16 Febrero 2009 | 01:54 PM