Los dobles discursos

A veces, aunque se haya vestido últimamente de cínico y se aderece de cuando en cuando con dosis de un snobismo autocomplaciente, Arcadi Espada tiene su coranzoncito. Y su razón cuando se pregunta por qué la foto del niño ahogado no iba en portada. Ese niño ahogado no puede ser utilizado por nadie y puede que ese sea su problema. Ningún culpable al que chillar. ¿Cómo vivió a última hora? ¿Alguien le avisó del peligro que corría? No es como los de Gaza, unas pelotitas de ping pong que van rebotando en los dos bandos, que si tú los pones de escudos, que si tú eres un genocida. Ese niño nos pone mal cuerpo, primero, porque no podemos hacer nada, segundo, porque quedamos como frívolos protestando por una crisis que para ellos sigue siendo el paraíso. Es curioso lo de los grados del infierno. De Sudamérica no vienen casi niños. Ellas prefieren venirse solas y dejar a la prole a cargo de los abuelos. Pero en Africa es que no tendrán abuelos o no los tendrán que puedan hacerse cargo de unas bocas más. Hablando de mujeres, algún día, estos que son tan dados a los homenajes, podrían hacerle uno a esas señoras que nos han criado a nuestros hijos para que podamos trabajar, hipotecarnos y, al final, cagarla con una letra desmesurada. Sin ellas, y sin las abuelas ya pueden haber abierto cinco institutos de la mujer, cien guarderías, 80 observatorios de la igualdad, que tendriamos que decidir entre parir o trabajar. Mientras, todos se enfrascan en dobles discursos, los que querían papeles para todos, ahora organizan redadas masivas y los que exigían mano dura, ahora son los que se meten con Rubalcaba por repatriar a los ilegales. Esa foto consigue poner las cosas en su sitio. Yo, que ayer tenía ciertos remordimientos de conciencia porque hacía mucho tiempo que no me reía tanto como de mi hijo y de su equipo, a los que metieron catorce goles, y la sensación de que bien pudieran haber sido 50, la certeza de que iba a pasar cuando ví a un mocoso de dos palmos calentando por la banda, con los calcetines por la rodilla estirados, regateando. O el golazo que metió ese negrillo que parecía volar y que pudo llegar aquí, o nacer aquí. Seguro que el ahogado sabía quiénes eran los jugadores del Barcelona y del Madrid. Tenía la cabeza llena de sueños que a un adulto le parecerían ridículos y ha acabado, por culpa de algún adulto, con la tripa llena. De agua.
PD: Para suavizar el ambiente, prosigo con la tortura del capitán. Retomaremos la guerra de sexos. Básicamente de acuerdo, lo único que nos queda es rodearnos de amigas igual de fuertes y yo lo he conseguido.

Helga Zuckermann dijo
La psique compleja de la mujer...En el Webster's ese adjetivo - complex -significa algo "characterized by a very complicated or involved arrangement of parts, units, etc" O mejor todavía: "so complicated or intricate as to be hard to understand or deal with".
Es obvio que la redacción del Webster's es típicamente masculina. Una mujer no hubiera tenido ningún problema para encontrar definiciones más satisfactorias.
17 Febrero 2009 | 04:28 PM