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La Coctelera

Martini de mar

Ingredientes: un poquito de actualidad local con mala leche, intento de ironía en la información general y estupefacción ante la vida cotidiana, sobre todo cuando amanece, que no es poco

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24 Marzo 2009

Save the chiringuito

 

Ahora que llega la primavera y la Ley de Costas, con cierto retraso ambas, conviene hacer un elogio del chiringuito. No de todos, por supuesto. Que conste que los pies en la arena no ha de ser su mejor atractivo, sobre todo si se trata de tierra de obra, como es el caso de muchas de las playas malagueñas. Sí lo es si está atardeciendo y el chiringuito es el de los Caños, justo debajo de El Pirata, y la música es realmente buena. Cuando la luz es tenue, es más fácil no ver las colillas escondidas. Yo prefiero el césped. Como el de un chiringuito que no vulnera la ley de Costas, la Chanca, en el Palmar, atún delicioso y arquitectura recuperada de piedras grises y blancas, el mismo color de las sombrillas que pueblan la hierba de esta terraza que suele mirar a un océano turquesa. Luego están los otros, los de la ensalada de pimientos, el pescaíto más o menos bien frito, la ensalada mixta con más o menos agua chorreando, el mantel de papel, los vasos de sobremesa que se acumulan con los ceniceros repletos, los camareros de toda la vida, si es un negocio familiar. Como aquel primero que conocí, niña venida de Madrid, en El Tesorillo, en Almuñecar, donde podíamos pedir las paellas casi a gritos desde arriba, desde la casa del abuelo, comiendo en aquella terraza con las rocas delante desde las que se tiraban los más atrevidos, la zodiac de Henry a lo lejos, acabada la temporada de esquí y empezada la de pesca. Lo llevaban los hijos de Rafael el Marengo, que muchas mañanas era una aparición, vestido de negro riguroso, en cuclillas, a la puerta, pelándonos chumbos, que para eso él era "silvestre". El copo, hoy prohibido. La edad se acumula y lo notas en los chiringuitos, ahora los hay que han cambiado la paella por el chill out, el tinto de verano por el batido energético que da alas de colores, la estética de silla de plástico y punto por esos sillones de cojines étnicos que pueblan algunos de los que han surgido en Los Alamos, idílicos entre semana y de día, de zumos y practicantes de kite y, como todo en Málaga, nido de merdellones cuando cae la noche. No todos los chiringuitos son iguales, pero muchos se merecen salvarlos del furor ecologista, porque no todo es litoral virgen ni agua transparente y, sinceramente, para ver nata en el mar, mejor bajar la mirada hacia el gin tonic y luego verlo a lo lejos, cuando se tiñe de plata por el reflejo del sol en las montañas. Donde hay ventas. Pero el plato de los montes es otra historia. En estos días de linces y protecciones, de niños y preservativos, cambiemos el mantra, ni ballenas, ni camaleones, salvemos los chiringuitos.

Tags: chiringuito

servido por martinidemar 9 comentarios compártelo

9 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Yo

Yo dijo

Ahora desde la terraza de la casa del Tesorillo gritamos ¡Qué viva Don Norberto! en cada visita, mirando al mar. La última fue en septiembre, tendremos que repetir ya mismo con Blasita.

24 Marzo 2009 | 06:31 PM

Jane

Jane dijo

Senora,

Yo estar contenta que usted conocer pequenos beach-restaurantes buenos aqui(para nosotros es dificil de escribir y decir, chiringuitos!). PLEASE, YO AGRADECER NOMBRES Y DIRECCIONES. GRACIAS!

Esos restaurantes de playa que yo conocer todos horribles. Nativos ruidosos, comida espantosa y muy cara. Todo sucio. Es horrible comer con cuerpo cubierto de sudor, sun-lotion y sal del mar. Las mesas son como cubos de basura. Papeles, restos de alimentos, spilled drinks, horrible!

Yo sentir compasion por pobres camareros. Si ellos intentar actuar con amabilidad, clientes ser muy agresivos.

25 Marzo 2009 | 06:39 PM

Alphonse M-H

Alphonse M-H dijo

Madame,

la pasión por el chiringuito sigue siendo para mí un enigma que desafía cualquier explicación racional. Quizás porque todavía no he tenido la oportunidad de conocer los que usted ha descrito.

25 Marzo 2009 | 07:48 PM

New Yorker

New Yorker dijo

Mart,

A los clásicos chiringuitos del sur de España les tengo cariño por buenas experiencias que he tenido en algunos de ellos. Sobre todo en aquellos que tienen su propio supply de pescado de gran calidad a precios relativamente razonables. Aunque según me dicen ya no hay tantos de este tipo.

El problema es la degradación galopante de las costas españolas. Un chiringuito que reproduce más o menos lo que era un pequeño restaurante de playa o "merendero" de mediados del siglo pasado en un entorno brutal de grandes moles de cemento es patético.

25 Marzo 2009 | 10:47 PM

El Ex (URGENTE)

El Ex (URGENTE) dijo

Jefa,

Estoy buscando un chiringuito frecuentado por residentes extranjeros de mi pueblo. Quiero agradecerles sus esfuerzos para luchar contra el hispánico LADRILLO-FASCIO. Tremendo lo de la votación en el Parlamento Europeo esta mañana.

26 Marzo 2009 | 01:57 PM

Ibn Hafsûm

Ibn Hafsûm dijo

Perdonen ustedes a este esforzado guerrero godo-fatimí, también en busca de un buen chiringuito.

Acabo de ver en el noticiario de la TV oméyida-santelmista la noticia sobre el descalabro del Parlamento Europeo de esta mañana. Jesús Gil no lo hubiera hecho mejor. Mensaje final: respetar la Ley es siempre un mal negocio.

26 Marzo 2009 | 03:16 PM

Agente Andaluz del Conocimiento

Agente Andaluz del Conocimiento dijo

¡No hay Vencedor sino Allah! Esta es la expresión que se repite con más frecuencia en los muros y en los capiteles de la Alhambra.

El genio nazarí fue el prólogo de la actual Edad de Oro Andalusí. !El impío fanatismo centralcastellanista no pasará!

Los chiringuitos, en su versión primigenia, emparentada con las jaimas del desierto, deben ser declarados parte excelsa del Patrimonio Cultural de la Humanidad.

26 Marzo 2009 | 03:45 PM

Borja Luis

Borja Luis dijo

Acabo de leer un montón de comentarios, tanto en El País y en El Mundo, acompañando la noticia del ladrillazo en el Parlamento Europeo esta mañana.

Lo que repiten los lectores una y otra vez es: ¡Qué vergüenza!

26 Marzo 2009 | 05:55 PM

la otra yo

la otra yo dijo

en el tesorillo ya ni los más atrevidos se tiran al mar desde las rocas. Ya no hay mar debajo de ellas.
¿Por qué se habrá ido tan lejos? aunque parezca mentira mucho relleno y escombro de construcciones ilegales lo han mandado allá. Alucinante.
Igual nos acaba pasando como a los de Portmán. http://www.portman.org.es/port.html

El tema "bar de Ana" ahora está candente. Nuevo traspaso y nuevo dueño con ganas de apropiarse de lo que no es suyo.
En fin.

2 Abril 2009 | 02:46 PM

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Sobre mí

Sigo siendo calle Larios, pero temporalmente me he tomado un martini de mar, o sea, como diría Pérez Estrada, de Málaga. Obligada por mis superiores, porque resulta que el nombre de mi calle, obviamente, no se me ocurrió a mí. Pues eso, calle de finales del XIX, de esquinas redondeadas, salida del lápiz de Strachan y la pasta de los Larios. Cóctel perfecto de aquella Málaga burguesa que decayó por culpa de un bichito de los montes, filoxera. Me encanta que me pisoteen los niños del flequillo ladeado, las niñas de camisetas superpuestas, las señoras de la mecha en su sitio, los mimos plateados y los ambiciosos abogados de la cosa inmobiliaria. Y la mendiga que blasfema. Me gusta tener nombre de ginebra. Aunque comulgo con el bloody mary también y con el martini de mar.

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