Cuando se va, sigue en volvo

Siento la irregularidad de este blog y admiro la fidelidad de algunos, pero es que ayer me fui a Sevilla. Chaves se va, yo vuelvo. Cuando él se va, yo no volvo, porque él seguirá en el suyo, que no sabe bajarse del coche oficial. Hacía mucho que no iba en coche y constaté que siguen destrozando el campo, allá por Osuna, unos adosados de espanto al lado de los que había y me pareció ver el cartel de la Junta. A la ida, adelanté a tres camiones de una fábrica de vigas de Puente Genil y, a la vuelta, me volví a encontrar con ellos. De repente, me asaltó una duda, ¿y si tienen razón los culturetas y la vida es puro teatro? ¿Acaso la consejería de Innovación ha podido subvencionar a estos camiones para que se paseen por la A-92 y den sensación de actividad? Alguien me contó que fue un poco eso lo que ha pasado con Isofotón. Por un momento, pensé que estaba en una pesadilla. Pero todo encajaba. El plan e, por ejemplo, con carteles más caros que las obras a acometer. Y esas reuniones en Semana Santa de los ministros. Chaves hace bien en irse a la playa con su familia, no creo que arregle nada en Madrid, pero nadie mandaba María Teresa Fernández de la Vega a decir que todo el gobierno se quedaría currando. ¿De qué sirve eso? En Sevilla me dijeron que la crisis la ha provocado Chaves y que llegan tambores de guerra a Andazulía, que el delfín Vallejo anda un poco cabreado porque ve que se jubila de delfín como el Príncipe Carlos, aunque se ignora si Griñán toma de aperitivo ginebra con no sé qué bebida que mezcla Lisbeth, según vi en mi descubierto biography channel. Los más optimistas creen que Griñán puede ser de los que dé un puñetazo en la mesa y empiece a recortar despilfarros, además de convencer a los técnicos buenos que se unan al consejo de gobierno. yo puse sonrisa escéptica porque me acordé de esa gran lumbrera que nos iluminará y que atiende al nombre de Luis Pizarro, oráculo del clan de Alcalá de los Gazules, que no Gandules. Me metí en Sevilla por ese carril que es sólo para taxis y autobuses y que pasa por delante del Palacio de San Telmo. Tenía preparada la respuesta en caso de que me parara la poli: "Oiga, parte de esos 47 millones de euros que está costando la obrita serán míos, así que si me permite, quiero echarle una ojeada". Sin duda, al verlo, supe que Vázquez Consuegra había dialogado con el espíritu antiguo del edificio. De nuevo, pensé que todo era puro teatro y en todo ese rollo de la arquitectura del poder y los nazis y Franco..
Cuando volví a casa, le conté a Blasita que, según había escuchado en la radio, con suerte, cuando ella alcance la edad de trabajar, el subsidio del paro se habrá extendido 20 años, así que podrá ser estudiante, parada y jubilada, un magnífico flotador para enfrentarse a la vida. Le voy a ir comprando unas revistitas de punto de cruz para que se vaya entreteniendo mientras mira Canal Sur.
Y, sí, capitán, eso último me da pie para seguir con la tortura. Me voy a la radio, que hoy hablamos de Maleni y tengo ganas.

Capitán Ahab dijo
Si sigues con esto recordaré en este foro cuantos años cumple nuestra anfitriona este próximo Sábado.
Eso si que es un número enorme, y no el presupuesto de San Telmo...
Je, je
14 Abril 2009 | 01:01 PM