El futuro, un riñón

Un cielo azul sin amenazas se merece que la lectura del periódico se posponga hasta poder alcanzar el chiringuito de enfrente y disfrutar del primer aperitivo al sol, que no podrá ser una alcachofa, me temo, ni una magdalena proustiana, pero sí una triste y multinacional coca cola zero, de un color más oscuro que Obama, unos tonos más negros que Chavez, sin azúcar, porque, como decía una esquela ayer --soy apasionada lectora de estos recuadros-- la verdad no tiene arreglo ni maquillaje. ¿Se fijaron que en la foto oficial de las Américas están colocados cromáticamente? Mientras los sudamericanos sigan siendo tan racistas, no tienen nada que hacer. Los machistas más cachondos mandan un correo por ahí en el que se dice que si Colón hubiera estado casado jamás habría descubierto América, que tu jefe que se ha creido, que más da si la tierra es plana, nunca me llevas a tus viajes, te crees que soy tonta...Carmen Calvo y Bibi tendrán otra versión, claro, que si Colón hubiera sido mujer América sólo sería una escala en el viaje que les llevó a la Luna, los indios estarían integrados y América Latina, ahora, sería un ejemplo a seguir, como sin duda va a demostrar la señora Kishner, con esa boquita colagenada y esos muertos de dengue a sus espaldas. Blancos, blancos, a los que querían pedir dinero negro, negro, eran los funcionarios del ayuntamiento de Oslo que querían abrir un geriátrico en Alicante y se quedaron a cuadros cuando les pidieron pasta para agilizar la tramitación. Han dicho que se van, han colgado su aventura en la web y han puesto lo que tienen a disposición de Anticorrupción y de Moratinos. Y no tiene nada que ver con que nuestro amigo Manuel ande por Oslo. Ojalá ahora intenten poner la residencia en otra provincia y nos enteremos de qué es lo que cobran, y así podamos decir si en las mordidas hay deflación o la tendencia sigue siendo inflacionista en la corrupción de este país. Mientras, un sevillano pasa de metáforas y directamente pone a la venta su riñón en internet, por 100.000 euros. El futuro es lo que nos va a costar, un riñón.
Blasita tiene todos sus dedos, dos ojos que no se deciden a elegir un color definitivo, un pelo que se le está cayendo, pero ignoro si tiene dos riñones. Le digo que un día de estos le hago una radiografía porque tal y como está el patio, más que un plan de pensiones, lo que necesita es poder deshacerse de un riñón. Me mira con ojos tristes y es cierto que hago mal, a los niños no se les habla de esas cosas. Así que me callo mientras le pongo su faldón rosa. El otro día sí hablé con mi mayor de submarinos nucleares --nos chupamos los dos un documental en el canal Historia--, luego, en el coche, sonó Enola Gay. Le conté la historia, también el suicidio. ¿Por qué, mamá? "Hijo, pues porque no podría vivir sabiendo que había matado a miles de personas? "Pero ´él solo había hecho lo que le dijeron sus jefes". Eh, un momento. Comenzamos un debate sobre la obediencia debida, a ver si este acaso me va a salir como un Griñán cualquiera si no hace lo que debe, o como un miembro de las juventudes de cualquier partido.


martinidemar dijo
Me ha tocado Paco Ibañez en el CAC a las ocho. Podemos acudir a ver cómo se comporta la generación transición.
20 Abril 2009 | 11:32 AM