Besamanos
He estado en el besamanos a Griñán, nuevo presidente de la Junta por la gracia de Chaves y, en última instancia, de Zapatero, cosa que no le agradeceremos lo suficente los andaluces, que estamos como flotando en un anuncio de compresas. Al salir del Ayuntamiento, previamente, se le han acercado dos madres de infantes habitantes en caracolas y el nuevo presidente les ha prometido que se iba a leer un tocho de reivindaciones camino de Sevilla. No me ha dado tiempo a contarles lo del cole de los niños de Cristina Garmendia, para que exijan uno igual, ya puestos. Antes, había pasado revista al pleno municipal, dispuesta la fila en el Salón de los Espejos. Luego, charla conDe la Torre, en teoría de 15 minutos pero De la Torre --poned aquí música de Félix Rodríguez de la Fuente--no ha dejado escapar a su presa fácilmente, una vez introducida en el habitáculo despacho, que eran muchas las cuestiones a tratar. Cuando parecía que el nuevo presidente de la Junta tenía vía libre para acudir al besamanos de alcaldes socialistas y lo que el cronista local de toda la vida calificaría de todo Málaga, el alcalde le convenció para que entraran a solas a un cuarto cuya pared estaba forrada con el PGOU. Incansable. En el Palacio del Pendón, los canapés modernos los servía la escuela de hostelería de Benalmádena y allí los políticos se iban acercando en maniobras discretas o no tanto a estrechar la mano del que se había declarado medio malagueño por la vía de la madre. Teníamos todas las cuotas, el torero pinturero, como Javier Conde, y el cocinero afable y laureado, como Dani García, más sindicatos y representantes de los empresarios. Teníamos hasta la cuota Down, Pablo Pineda, que le iba diciendo a su padre a la salida que creía que iba a encontrarse con más actores y cantantes. Creo que le podré contar a Blasi que su madre estuvo un día en la recepción en el Palacio de Pendón y que no hizo el mínimo intento de acercarse al presidente de la Junta, porque en esta casa sólo se cree ya en la resistencia civil desorganizada, o sea, en nuestras cenitas caseras donde arreglamos el mundo. Y para príncipes y princesas falsos, nosotros mismos.

Horacio dijo
Hoy todos parecen haberse quedado enganchados y pelotilleando en el besamanos, que dado el regimen y los personajes que por alli han desfilado ,mas preciso sera .
,a partir de ahora, llamarlo "besaculo".
1 Mayo 2009 | 12:02 AM