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La Coctelera

Martini de mar

Ingredientes: un poquito de actualidad local con mala leche, intento de ironía en la información general y estupefacción ante la vida cotidiana, sobre todo cuando amanece, que no es poco

4 Mayo 2009

Estás hecha una tecnócrata

Menudo lunes. El Boston Globe puede cerrar en 60 días si los trabajadores no ceden algo. Tienen que ahorrarse 25 millones de euros y me hace gracia porque eso es lo que ha pasado aquí y no ha pasado nada. Bueno, que hemos tenido que leer a Cebrián regañar a Zapatero por no enchufar más pasta vía anuncios institucionales en la prensa. ¿Podrían regalarnos los carteles del Plan E los domingos, por entregas? No creo que le interese al Gobierno que sepamos en qué gilipolleces están tirando el dinero. Hay algo que no entiendo, si es tan amigo de González y Felipe es tan amigo de Carlos Slim, ¿por qué no pide PRISA un crédito al mexicano como el que le ha dado al New York Times, al 14%? Cebrián también pide subvenciones directas, que se le regale el periódico a los menores de 18 años. Así no se fomenta la lectura, hombre. Nada de lo que es gratis le puede molar a un adolescente o a un niño. Que me lo digan a mí. Día terrible el de ayer. Fuimos a devolver el juego de la FIFA de Wii al vecino y amigo. No había nadie. No cabía en el buzón, así que una madre, servidora, que no destaca por su sentido común, tuvo la idea de echarlo por debajo de la puerta. La historia acaba ayer por la noche, cuando la perra del vecino cagó el juego en pedacitos. Nos pasamos un buen rato tumbados en el suelo intentando atraer de nuevo el juego con unos palos que acaban invariablemente en la boca de la perra, encantada del juego. Seguro que le paso un periódico y ni lo mira. Todavía pueden los periódicos americanos aprender a reducir gastos fijándose en la prensa española. ¿Qué es eso de que haya editores, de que existan factcheckers? Nada, nada, uno se guisa la noticia y se la come. Es una de las cosas que me hacen sentir vieja: cuando entré en el periódico había una mesa de correctores, que eran estudiantes de Filología. ¿Qué es eso de estar dos semanas preparando un reportaje? Nada, nada, aquí ruedas de prensa y comunicados para tragarnos la propaganda institucional que nos venden excompañeros que se pasaron al otro lado hartos de la mala vida. Lo bueno es que todavía existimos los que nos sigue gustando esa mala vida. Es divertida a ratos. Y la prensa te sigue deparando buenos párrafos, como estos de Ramoneda y, sobre todo, estos otros de Santos Juliá. El cáncer de la politización de este país. Nunca se le culpará a Franco lo suficiente: por su culpa, la palabra tecnócrata es un insulto. Se lo he explicado a Blasita: mira niña, ya te he dicho que lo suyo es que te dediques a las flores, las acuarelas, el punto de cruz y los bizcochos, pero si no lo consigo, me gustará que alguien te mire con desprecio y te diga: tecnócrata, que eres una tecnócrata. Eso signficará que los tecnocrátas han vuelto a tener algo de poder. Soñar es gratis y quedan 25 años.

servido por martinidemar 2 comentarios compártelo

2 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Capitán Ahab

Capitán Ahab dijo

Jefa,

Tu historia confirma mis sospechas: los juegos de Wii apestan.

Pero no es lo único que apesta aquí. La aversión al conocimiento atufa a un kilómetro. Despotricar del que sabe es una de las trampas favoritas de nuestros políticos para arrastrarnos cada vez más profundo en el pozo de la oclocracia. De hecho, a fuerza de tener que taparnos la nariz constantemente, algunos amigos hemos llegado a dos conclusiones:

1-Por más que limpies, la política apesta.

2-A diferencia de los juegos de Wii, apestar es algo intrínseco a la política. Se puede crear un juego de Wii que no apeste o que no acabe apestando. Pero no le pasa lo mismo a la política.

Así que, por el bien de nuestras narices y de nuestros intereses, queremos crear una asociación de poder y rebelión ciudadana, con dos únicos propósitos (que quizás sean solo uno): proteger al ciudadano del abuso de la Administración y los políticos, pero sin mezclarse con ellos.

Es decir, agruparnos para poder plantar cara a la legión de chorizos, ignorantes, mangantes, chupapollas y lameculos que nos gobiernan y mamonean sin que podamos evitarlo por el medio tradicional: el voto. Agruparnos para poder exigir lo que no tendríamos que exigir porque es indiscutiblemente nuestro derecho: que nuestros gobernantes protejan nuestros intereses y no los suyos propios.

Alguno dirá que lo ve muy negro. Yo le digo que escuche atentamente lo que ya se oye desde lo oscuro: Podemos.

Si alguien está interesado, puede contactar conmigo: pequod.ahab@gmail.com

4 Mayo 2009 | 02:44 PM

Karl-Heinz

Karl-Heinz dijo

Capitán,

He reenviado tu comentario a unos cuantos buenos amigos. Estamos contigo.

Hay mucha gente que piensa como tú.

5 Mayo 2009 | 10:04 PM

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Sobre mí

Sigo siendo calle Larios, pero temporalmente me he tomado un martini de mar, o sea, como diría Pérez Estrada, de Málaga. Obligada por mis superiores, porque resulta que el nombre de mi calle, obviamente, no se me ocurrió a mí. Pues eso, calle de finales del XIX, de esquinas redondeadas, salida del lápiz de Strachan y la pasta de los Larios. Cóctel perfecto de aquella Málaga burguesa que decayó por culpa de un bichito de los montes, filoxera. Me encanta que me pisoteen los niños del flequillo ladeado, las niñas de camisetas superpuestas, las señoras de la mecha en su sitio, los mimos plateados y los ambiciosos abogados de la cosa inmobiliaria. Y la mendiga que blasfema. Me gusta tener nombre de ginebra. Aunque comulgo con el bloody mary también y con el martini de mar.

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