Locomotoras
Hoy he salido un poco a la calle y lo he notado rápidamente, Me ha llegado un humillo y me he dicho: "ya está, esto no es un tipo quemando rastrojos por aquí por Churriana, esto es que me llegan los aires de la locomotora de Europa". Pero ni una cosa ni la otra, era el humillo del chocolate jirviendo que siguen sirviendo en la churrería de Churriana, a rebosar a las once de la mañana. He tomado asiento y enseguida he notado nivelón en las conversaciones y me he puesto a clasificar al personal: "Este claramente es Picasso, el de más allá es García Lorca y con el que comparte café claramente Lorca también..." He sabido que aquella profecía de la que se cachondeaba Bayón de que se iba a llenar Andalucía de Lorcas y Picassos se ha cumplido. Que hombre de poca fe era Bayón. Allí estaba uno con el café y venga a escribir poesía en la servilleta, otro que claramente iba para la vanguardía artística y, de repente, me he llevado un susto pero he identificado a la pandilla innovadora. Cuando los he visto bajarse del coche tuneado he pensado: "Son estos, de estos hablaba ayer Zapatero cuando dijo que Andalucía imparable de la quinta modernización iba a sacar a los alemanes de la crisis". Allí se han puesto con sus notebook de apple y sus blackberry y lo mismo hablaban inglés que malagueño merdellón con una facilidad de intercambiarlos inmejorable. Me acercado a ellos y resulta que estaban hablando de Terminator, decían que aquí debíamos hacer lo que pretenden en California. He pensado, uff, otra vez lo de Silicon Valley, no, please, y resulta que se refieren a lo de legalizar los porritos para recaudar impuestos. "Eso sería la caña, imaginate lo que prosperaría Barbate, por ejemplo", decía uno. "Pues habría porros de contrabando, como los wistoneros de antes". Me ha llegado el humo de su calada. La locomotora de Europa.
He notado que Blasita me ha preguntado con la mirada qué era Picasso. Me he dado cuenta de que tengo que tener cuidado y filtrarle la información. Como escuche lo que emana de este ecosistema creerá que era un republicano que se exilió a Francia después de la Guerra Civil y que logró montar un estudio gracias a una subvención de la familia de Carmen Calvo. Además, según los cronitas malagueños, siempre pintó con "aquel azul que veía en el cielo de la Plaza de la Merced". Así han escrito esta historia y claramente a Blasita no se la van a colar. Tampoco voy a mitificarlo a ver si le da a la niña por liarse con un artista malote de flequillo estudiado como Barceló, con subvenciones lo mismo en Venecia que en Ginebra. Por ahora, creo que la voy a mantener en esta burbuja seudorural y bucólica por bastante tiempo. El pseudo es importante, porque los pueblos están fatal.

Capitán Ahab dijo
Picasso dijo que un pintor es un hombre que pinta lo que vende. Un artista, en cambio, es un hombre que vende lo que pinta. Luego están los que te venden una moto, pero la pintan para que parezca una locomotora. Y está también Barceló, que te pinta una mierda, pero te la cuelga del techo para que parezca que la cagó Dios.
Dile a Blasita que se haga artista bohemia. Es decir, quítale el pañal y deja que fluya su creatividad.
25 Mayo 2009 | 06:58 PM