El abuelo y la cachonda

Mitin ayer en Málaga de Felipe González, Maleni, Bernardino y Heredia. El tercero no puede evitar no pegar allí. Todavía tiene que trabajar su faceta mitinera. Terno de pantalón beige, raya perfecta, y chaqueta azul marino. En el atasco previo, que se lo debemos a los magníficos accesos que dio por inaugurados la exministra, escuchaba en Onda Cero el testimonio directo del régimen andaluz. El tema era la subvención teñida de nepotismo. Caraballo y Rafa Porras solos defendiendo la postura de El Mundo. Los demás, que si va a crear 500 puestos de trabajo, que si la niña es que no va a poder trabajar en Andalucía, que si no le hubieran dado la ayuda igual sin la niña, que si nadie lo ha llevado a los tribunales...Esa es nuestra desgracia que, según mucha gente, todo lo que no sea condenable por un tribunal está bien hecho. Y no. Puedes contratar de jefa de gabinete de un consejero de innovación a su novia de 25 --ha pasado y nadie quiso publicarlo porque era la intimidad del consejero--, sin más curriculum para el cargo que una beca de periodista y es perfectamente legal, lo que no quiere decir que esté bien. Vuelvo al mitin. Destellos del estadista que fue, cuando habla de inmigración y cuando habla de la crisis energética de Europa, que no puede permanecer impasible cuando 20 millones de europeos pasan frío cuando Rusia cierra el grifo del gas. Ya. Pero destellos también de su cinismo proverbial: ¿para qué iba a sacar en un mitin su postura favorable a la energía nuclear, ahora que vamos a cerrar Garoña? Perlas. Felipe dice que él ya advirtió a esa organización dinámica que es la Internacional Socialista hace diez años de que había que poner coto "al despelote del mercado", que si los socialistas hubieran estado en el poder no le habrían vendido a un ahorrador español "unahipoteca de un estado americano garantizado por Lehman Brothers". No, a lo mejor le hubieran dado una vajilla de la Caja de Castilla La Mancha. Maleni, ella, hablando del falcon. La que fuera Lady Aviaco. Dice que los del PP lo utilizaron para lo que para ellos eran cuestiones de Estado: ir a cazar, a esquiar y a jugar al dominó. Dice la ex ministra, con pose de monologuista del club de la comedia, que los valores del PP son los que cotizan en Bolsa y que los socialistas lo hacen en el corazón, Felipe, y "en las tripas, sí, en las tripas". Aplausos. Es lo mejor que le puede pasar a este país. Volver a las tripas.
Como es tan buena, estuve a punto de llevarme a Blasita al mitin. Para que cuando la hagan ministra con 30 pudiera decir, tipo Leyre y Bibi, que ella sintió la vocación de la política desde la cuna, que su primer aplauso fue con tres meses en un pabellón de la UMA. Pero me puso un puchero cuando le conté el plan, miró una flor de un pacífico y entonces recordé que era mucho mejor volver a los planes iniciales, que haga patchwork, punto de cruz, se aficione a la jardinería y pinte camisetas y haga galletas de formas infantiles. A lo mejor se hace un tocado con un geranio.

Claudio dijo
Martini,
Lo de las tripas es tan entrañablemente español. Los franceses llaman "tripes" a nuestros recios y maravillosos callos. Las tripas goyescas de los jamelgos desventrados a las cinco de la tarde. Las moscas paseándose por las tripas de los fusilados en Baleares, contadas por Bernanos en Los Grandes Cementerios bajo la Luna. (Hermoso libro, injustamente olvidado por unos y otros).
2 Junio 2009 | 10:47 AM