La presidenta está contenta

Concedamos la posibilidad de que alguien listo pueda tener una neurona con ganas de patinar. Incluso consideremos que es agotador hablar todos los días en público y decir algo interesante. Alguien podría decir que esas necesidades se las autoimponen los políticos. Que bien podrían celebrarse jornadas y congresos sin que ellos abrieran la boca. Existen en el extranjero y no va el consejero de lo que sea de Massachusets a inaugurarlo. El de periodismo narrativo que ahora se ha quedado sin fondos lo inauguraba Talese, Wolfe o Mailer. No la politiquilla de turno. Claro, se ha quedado sin fondos y no han llamado a su puerta a por una subvención. Pues mandan un email diciendo queridos amigos, lo sentimos mucho pero este año no habrá. Podemos concluir que como Griñán ha llegado a cierta edad ha perdido el sentido del ridículo al que aludíamos ayer. Pero no. Porque una cosa es tener capacidad para reirte de ti mismo y otra tomarte en serio diciendo gilipolleces. Como que estás "contenta", sí, no se rían, puntualizó ante un auditorio de feministas. Por cierto, unas feministas muy bien organizadas como para dedicarle una mañana de viernes, o no trabajan, o son funcionarias con derecho a escuchar a su presidente o son funcionarias de ONGS perfectamente prescindibles por su comunión con el régimen. Anunció Griñán que desde ahora de vez en cuando va a hablar en femenino, que para eso se ha hablado en masculino durante siglos. Esa gramática. Esperemos que ande mejor de aritmética para contar millones de subvenciones, pero me temo que no porque todavía en Andalucía nadie nos ha dicho cuanto dinero nos cuesta cada trabajador de Delphi, Boliden, Linares, astilleros y, sí, Aguas Teñidas.
Mientras le vuelvo a poner a Blasita el patuco que se le ha caído, le digo que ella no se deje embaucar por ningún príncipe que venga con un zapatito de Jimmy Choo en la mano o ni siquiera un Blahnick, pero tampoco por un tipo que le diga que está "contenta" y así se crea que le está haciendo un favor a las eternas víctimas. "Si llega uno de esos, le mandas a la mierda, mi niña", le digo, luego me arrepiento y le pongo un poco de Mozart. Pero sé que a los 16 estará con uno que se lea a Hesse y que la ponga triste.

Claudio dijo
Lidia, tía, tienes toda la razón.
El problema - trágico, en el fondo - de Berlusconi es el de la saciedad total. Cuando lo tienes todo, te levantas una mañana y mientras el ayuda de cámara te prepara el baño, te das cuenta que estás cayendo en el vacío más absoluto.
Las formas sedosas de una "velina", o de varias, son el último salvavidas. Los dictadores crepusculares deberían todos terminar sus días en un Jacuzzi lleno de bikinis/velinas. Aquí ya hemos tenido algún ejemplo. Lo mejor de todo es así se mueren antes.
Martini,
Huxley (Aldous, no Julian) contaba en su ensayo The Ego que uno de los grandes problemas de la humanidad es qué hacer con aquellos hombres de gran fuerza muscular, poseídos por la obsesión de dominar. En la Edad Media los enviaban a las órdenes militares como los Templarios o los Caballeros del Santo Sepulcro o a luchar en las Cruzadas contra los musulmanes. ¿Qué se puede hacer hoy con la versión moderna, las mujeres poseídas por la pasión por el poder, en sus distintas vertientes?
3 Junio 2009 | 11:11 AM