Teherán
Quién nos los iba a decir, la verdad. Dos revoluciones verdes a la vez. A la misma vez, que diría Donmanué. Y me quedo con la más lejana, la verdad. De repente, esas ganas de ir a Teherán. Y esa pena por esa sociedad que se levanta a los pies de la Giralda contra una criatura indescriptible. La pera lo de Lopera. El hortera prestamista de barrio me recuerda que no puede Ignacio decirme que todavía hay clases, que el sevillano es mucho menos merdellón que el malagueño, con toda la imposibilidad de las generalizaciones. Vuelvo a Teherán. Ha sido la revolución de la belleza contra el oficinista gris y feo de ínfulas dictatoriales y nombre imposible. Estamos acostumbrados a las manifestantes abertzales asexuadas de flequillo matador, coletilla de cuatro pelos y nariz imponente. O nos recordamos cuando éramos estudiantes de pantalón de cinturilla elástica y camisa india de talla grande, con las sandalias artesanales de cuero. Y ahora resulta que en Teherán se bajan del coche unas chicas con un velillo testimonial y hacen el gesto de la victoria con unos dedos elegantes y finos y una manicura perfecta, como el maquillaje que llevan. Se están jugando la vida con la manicura francesa hecha y los labios de un tono frutal. Musavi no es Omar Shariff, por ejemplo, pero sin duda es más elegante que ese hombre de cazadora triste que odia al mundo y que, cuando se muera, como dice mi número dos, estará dándole patadas al Universo. Bokus, merece la pena que gane la Belleza. Gracias por tu aportación.
Le he enseñado a Blasita la foto de las iraníes. Que sepa que nunca hay que perder las formas. Que cuando llegue a casa no se ponga el chándal y se suba luego en el coche para ir al Mercadona. En cualquier momento te pilla una revolución, tienes que salir del coche y es mejor que te pillen con los pendientes puestos.


perita dijo
Quien te ha visto y quien te ve, enarbolando la bandera del Shisheido iraní. Dejando a un lado el mayo del 68 francés, de melenudos desmangarrillados, como diría mi madre, para pasar a la cosa delicatessen de las iraníes. Una buena comparación, pero en ti suena además muy curiosa.
18 Junio 2009 | 01:41 PM