Historia de un duelo

Al final, fue el Economist, en boca de Manuel, Ismael, el que dejó en evidencia a Juan Verde. Sí, está muy bien eso de apostar por todo lo verde, reciclarlo todo, poner muchos paneles, moverse en tren, y poner un departamento de cambio climático en cada ministerio, que siempre seré mejor que poner una empotrada del Ministerio de Igualdad, como se ha hecho aquí, pero, según una encuesta del Economist, el entusiasmo baja proporcionalmente a lo que se tenga que rascar el bolsillo el contribuyente. Somos así, qué vamos a hacerle. Que para algunos esto de ganar los billetes no es pan comido de pelotazo o de ocho a tres. A esto, Verde no contestó. Pero hubo una encuesta que utilizó él y que fue reveladora, luego iré a la estúpida. La interesante decía que los españoles nos creíamos en realidad tela de verdes, pero que le echábamos la culpa a las empresas y al Gobierno de todo. Por lo menos, ya no tiramos el cenicero lleno de colillas en el semáforo, pero resulta que si no reciclamos, si hacemos un montón de ruido, pues es culpa de los demás. Así somos también. Pero la encuesta más ridícula fue esa en la que le preguntaban a la gente si estaba dispuesta a comprar un producto de una empresa que ayudara a combatir el cambio climático. Sí, decía un 92%. Nos ha jodido. Y a acabar con el hambre en el mundo, el sida, las guerras, la pobreza, la mala educación...Dicho todo lo cual, y quiero que reaparezca Horace y me apedree verbalmente, el discurso de Obama en Africa estuvo muy bien. Y el tipo de la entrevista Sierpes decía que era perfectamente prescindible, pero decía alguna verdad, no por obvia, menos verdad, como que lo que tenemos aquí montado, este chiringuito de ficción, es una democracia de segundo nivel, por no tener listas abiertas. O que no se puede gobernar intentado contentar a todo el mundo, como pretende nuestro Ohmama wanna be. Y eso me lleva a que últimamente el bigotitos, para eso se ha quedado después de El Bigotes, está engrandeciendo su figura porque fue el último presidente que tuvo narices de promover alguna medida impopular.
PD: Leo en Crónica que en la clínica donde ha partido Aitana, te piden que te sientas lo "más mamífero" del mundo y en ese momento he pensado que Blasita necesita unos pendientes. Dicho y hecho. Ha llorado mucho al ver feminizada de forma artificial su lado más femenino. Me ha dado igual. Soy así de cabrona. Ya me lo agradecerá.



Capitán Ahab dijo
El rollo de las mujeres y los instintos naturales es de lo más simpático. Adoran lo que de animal (reproductor) hay en ellas, cuanto más bajo y más simple es el sentimiento mejor. Ellas, las súper complejas y súper sofisticadas en el fondo resulta que no son más que conejas. Te hablan de ser madre como una llamada a la que ninguna mujer en su sano juicio puede renunciar, y de dar el pecho como si fuera el mismísimo Clooney el que mamara.
Es su Naturaleza, dicen tan panchas. Mi Naturaleza es fecundarte aquí mismo, sin preliminares, sin decir chorraditas románticas y con un ojo puesto en la de la otra mesa, no se vaya a escapar sin lo suyo. Pero me aguanto, porque no soy tan simple como vosotras.
Conejas.
13 Julio 2009 | 04:10 PM