Estocolmo, el síndrome
Estocolmo, ciudad que no tengo el gusto de conocer, da nombre a un síndrome, por si a alguien se le había olvidado con el furor de Larsson. Por cierto, de lo mejor que he hecho este verano ha sido abandonar la tercera parte de Millenium en la pagina 100. Me sentí liberada. Y eso es ver la botella medio llena, claro, porque Paco, en la Abadía, me recordó que eso significaba que me había leído dos.
Muy cerca tuve la suerte de que alguien se había dejado olvidada las crónicas de Londres de Enric González, que son tan deliciosas como las de Camba y eso es mucho decir. Fue una decisión de las que tenía que haber tomado más en mi vida. Me interesan muy poco los servicios secretos suecos, francamente. No así los americanos, ya que una de las cuatro películas que he podido ver en la tranquilidad de la costa jipiosa ha sido la del Buen Pastor. Magnífica. Vuelvo al síndrome. Estocolmo nos define. Somos un país secuestrado por una pandilla de mediocres irresponsables y resulta que no sólo no nos echamos a la calle a decirles indecentes si no que les seguimos el juego y nos idiotizan sin piedad y con alevosía. Hacía tiempo que no me reía tanto con una columna como con la de Luis Miguel Fuentes de este domingo en somos zapping. Resulta que Canal Sur se ha ido a Sanlúcar la Mayor a buscar a la chica fantasma de la curva. Y en todos los pueblos, abonados al canalillo. También está muy bien Paco Robles hoy, que debe de andar por Filadelfia y ha dado con una frase del bueno de Benjamín Franklin que aconseja hablar poco y hacer mucho, justo lo contrario de lo que hacen por aquí. Por cierto, habla del desencanto de los que aplaudimos asombrados, somos así de poco sectarios, aquel discurso de Griñán, que parecía que iba a cambiar algo y todo sigue igual. Zapatero se pasea por el barrio Larsson y no tenemos la suerte de que se enamore de ese paraíso socialdemócrata y se quede por allí. Nos queda la esperanza, como dice Gistau, que sea un lector lento que se quede enganchado hasta Navidades y así no tenga más ocurrencias. A ver si la viuda publica ya la cuarta parte. En la comida, alguien ha dicho que cambiará algo cuando las cajas se fusiones y los políticos de medio pelo con sueldos y dietas se reduzcan a la mitad. Cuando se les toque SU cartera, y sólo entonces, el sistema se puede tambalear un poquito. En la entrevista con Rodríguez Braun, entre on y off, llegamos a la conclusión de que la política es un atajo que no se puede permitir ningún liberal, que ha de estar siempre en frente. Por eso estoy esperando los estatutos de la peña antipeña. Por algo se empieza.
PD: Blasita ya está verde y blanca, como su bandera. Primero come papilla de verdura, y luego un yogur natural y el babero se le queda así como el trapillo de Blas Infante y yo, claro, me emociono, porque sé lo afortunados que somos al vivir en una tierra de prosperidad y libertad en la que siempre hay una panda que piensa por nosotros y se inventa las modernizaciones sucesivas que nos hacen imparables. Por ahora, la niña no pide ni agua. Pero espero que no pida tierra y libertad, porque la tierra seguro que tiene una cantidad de tramitaciones urbanísticas imposibles y la libertad es escasa y se paga cara. No la de los jornaleros que cortan el AVE, desde luego. Yo la quiero mucho y tengo esperanzas. Por ahora, que son seis meses ya.

Erik dijo
Senora Martini del Mar,
Soy un sueco que estudia el espanol en Malaga. Me encanta. Sobre todo por el exotismo que da a la existencia diaria el calor. Hace un par de meses que sigo vuestro Blog. Me lo recomendaron como una buena practica para seguir diferentes claves del ingenio y la expresividad espanola, que es tan diferente del lenguaje casi unidimensional de los nordicos.
Creo que a usted le puede gustar mucho visitar Estocolmo. Es una ciudad unica en muchos aspectos. La llaman la Venecia del Norte. No es justo. Estocolmo es mucho mas profunda que Venecia. Sobre todo tiene mas misterio. Especialmente en Invierno. Si alguna vez va usted alla, me encantaria conocer su opinion.
Yo tampoco he logrado entusiasmarme con la famosa trilogia.
Tack!
1 Septiembre 2009 | 07:28 PM