Publicidad:
La Coctelera

Martini de mar

Ingredientes: un poquito de actualidad local con mala leche, intento de ironía en la información general y estupefacción ante la vida cotidiana, sobre todo cuando amanece, que no es poco

22 Octubre 2009

Me corrompe la envidia

 

Lo dice Gomaespuma en uno de sus nuevos anuncios. Nos corrompe la envidia, sinceramente. En otros sitios, el querer tener lo del vecino hace que te esfuerces más, que busques otro trabajo. Incluso, si tienes la cabeza medio bien, puede pasar que en un país avanzado no quieras tener el coche de tu vecino, menuda pasta en gasolina, menudo incordio para aparcar, con lo bien que dejo yo el mío, abollado y con la pintura del coche del perroflauta borde de caños por encima de la rueda trasera derecha, como un recuerdo de verano ya que la maternidad de castillo de arena impide que los granitos se cuelen por las páginas de los libros. Puede ocurrir que los placeres sean baratos, porque la colección de discos lleva mucho tiempo allí y hay muchos libros que leer. Es cierto que hay que pagar los estudios a los niños, pero también se puede quitar uno de cenas y falditas. Hablar y escuchar sigue siendo gratis. Claro, que hablar de cosas que hay que comprar, no. El caso es que no critico el piso de Salgado en Niza. Me da cierta envidia. Sólo cierta y pequeñita, porque, en fin, que no me cambiaría por ella nunca. Tiene buena pinta, esos techos altos y antiguos, la posibilidad de ser anónima leyendo la prensa internacional con un croissant de mantequilla francesa, única indulgencia que incluso dudo que se permita ese cuerpo disciplinado que no ha podido, sin embargo, meter en cintura a los indisciplinados números públicos. Me encanta que la ministra Salgado tenga buen gusto. Que prefiera ahorrar en pisos en el barrio de Salamanca antes que en unos diez pisos de Seseña. Pero que nos lo diga. Incluso en plan Chaves: "Tengo tres pisos en Madrid y uno en Niza porque me ha dado la gana y he podido". No hubiera pasado nada. Se puede ser de izquierdas y aspirar a ser divina. El progresismo no consiste en veranear donde yo lo hago y dormir en una furgoneta. Pero que no nos tome el pelo. Que, para eso, nos bastaba con Chaves.

PD: Le digo a Blasi que es cierto, que le prometí que el primer croissant se lo tenía que tomar en San Juan de Luz,  pero que no encontramos el momento y que me ha gustado Niza, que podríamos cambiar de plan y así ver cómo se han construido las montañas de alrededor, con baja densidad. Que estoy por escribir a la ministra y pedirle que invite a los responsables urbanísticos de la Junta de Andalucía. El caso es que Blasi, en sí misma, está hecha un croisancillo. Le voy a comprar estos pendientes.

Tags: salgado

servido por martinidemar sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Sigo siendo calle Larios, pero temporalmente me he tomado un martini de mar, o sea, como diría Pérez Estrada, de Málaga. Obligada por mis superiores, porque resulta que el nombre de mi calle, obviamente, no se me ocurrió a mí. Pues eso, calle de finales del XIX, de esquinas redondeadas, salida del lápiz de Strachan y la pasta de los Larios. Cóctel perfecto de aquella Málaga burguesa que decayó por culpa de un bichito de los montes, filoxera. Me encanta que me pisoteen los niños del flequillo ladeado, las niñas de camisetas superpuestas, las señoras de la mecha en su sitio, los mimos plateados y los ambiciosos abogados de la cosa inmobiliaria. Y la mendiga que blasfema. Me gusta tener nombre de ginebra. Aunque comulgo con el bloody mary también y con el martini de mar.

Fotos

martinidemar todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?