Comunistas (III)

Se ma había pasado esta deliciosa polémica de primer, segundo plato y postre, todo un menú, sobre el comunismo español, que ha tenido la buena idea de convocar su congreso nacional la misma semana en la que se celebraba la caída del muro. Primero apareció la entrevista con el nuevo, de aquí, Málaga, en El País con una joven cachorra que disfruta de una beca del consejo de juventud. Elvira Lindo no pudo dejar pasar la oportunidad. Y ellos pudieron evitar hacer un poco el ridículo, pero es difícil que dejen de pasar también esa oportunidad. Sin disimulos, dice que la eligieron porque estaba en paro. Y sigue hablando de las bondades sanitarias de Cuba que, como se sabe, hacen, junto a las educativas, que el estrecho de Florida esté lleno de balseros de Miami intentando entrar en La Habana. He votado a IU. Creo que, en pueblos pequeños, son los más sensatos. Hubo un tiempo en que tenían un gran sentido crítico. Luego, en el poder más visible, se han dedicado a prohibir actos sobre Agustín de Foxá y, de paso, le han hecho un gran favor a sus herederos, porque se está vendiendo como nunca Madrid, de Corte a Checa. Me alegro por su viuda, que creo que es una señora encantadora que languidece a gusto en la sierra de Huelva. También vino la financiación de proyectos dudosos en pueblos remotos de los Andes. No soportan que Bill Gates sea el mayor filántropo mundial, con la ayuda de su amigo Buffet. Y le pasan por las narices, una de 26 años, a las Elvira Lindo de la vida, yo misma, que disfrutamos de la libertad de expresión gracias a su lucha heroica contra aquel viejecito que se murió en la cama. Vamos, es que un día nos cuentan que pagaron al Marqués de Villaverde para que lo asesinaran.
A Blasi le repito que no le permitiré ingresar en las juventudes de ningún partido. Y no sé si hago mal, porque ya se sabe como son los adolescentes, a lo mejor luego sólo por fastidiarme se me pluriemplea, por la mañana en el partido, y por la tarde en la cofradía.

Rosa Luxemburgo dijo
Hola, Jefa Martini.
Una de las tragedias de la historia europea fue el fracaso de la revolución alemana en 1918. Con una Alemania progresista la Segunda Guerra Mundial no hubiera existido. Como mucho, una guerra localizada en Asia por la expansión imperialista de Japón.
19 Noviembre 2009 | 09:20 PM