Nuestra narrativa nacional

Los expertos electorales ahora hablan siempre de que los candidatos tienen que vender una narrativa, una historia. De ahà la niña de Rajoy, por ejemplo. Se poenen de moda las palabras de estos tipos y saturan, como "nueva cultura". Ahora todo va hacia una nueva cultura, como si la mayorÃa de la población hubiera conocido la antigua. En cultura, por ejemplo, el adjetivo de nuevo parece que mantiene cierto prestigio porque en economÃa ya es imposible aplicarlo sin sonrojarse. La economÃa es la de siempre, vieja, cascarrabias, de la mano de las emociones humanas más básicas, la envidia, fundamentalmentalmente. Pues los polñiticos dale que te pego con lo nuevo. Dice el consejero de Turiasmo que AndalucÃa va a Fitur a vender la "nueva cultura" del turismo. La nueva cultura, leo en El Mundo a Sebastián Torrres, también debe de consistur en que, desde ahora, en la universidad de Sevilla a quien le pillen copiando en un examen no le echan. Sé, intuyo, que eso forma parte de una narrativa de un paÃs, pero no pillo del todo la historia completa, hasta el final. O sea, le vamos a pagar a los niños que no suspendan y que aleguen falta de recursos 600 euros al mes. Pero, además, a los que copien no les echaremos del examen. Tampoco podremos poner un tope de años para estar en la Universidad, que no pasa nada si hay ingenieros que antes no hubieran entrado en ingenieria que tardan doce años en sacarse la carrera. A lo mejor, ahora que se puede copiar, tardan menos. Según la información, el alumno continuará con el ejercicio y será....sÃ, lo han adivinado, una comisión de profesores y de alumnos quien decida qué hacer con posterioridad. La gracia de copiar, en parte, estaba en que te podÃan pillar y echarte del examen. Puede que ahora lo que pretendan es que, perdido ese interés transgresor, nadie copie, pero no creo que hayan llegado a esa narrativa, la historia debe de ser la de siempre, la de introducir más democracia en la universidad hasta conseguir que sea la limpiadora de los cuartos de baño de la tercera planta la que dé el visto bueno a los ejercicios del examen. Sigo sin enterarme de qué va la pelÃcula de este paÃs pero me temo que englobe a varios géneros y empiece como una comedia payasa y, de repente, dé un giro melodramático. Últimmamente no sé qué tal anda el panorama de la narrativa nacional más allá de Muñoz Molina, pero esta otra narrativa no tiene muy buen aspecto. Mucho mejor tiene el dÃa, ahora que el sol ha vuelto de turista.
A Blasi le digo que se deje copiar, que no pasa nada, da caché. Pero que tampoco convenza a nadie de que su resultado es el perfecto, sobre todo si se le dan las matemáticas tan bien como a su madre. Claro, que se le pueden dar como a su padre, que el otro dÃa sufrió una decepción profunda al ver lo que me costaba solucionar un sistema de ecuaciones de dos incognÃtas. ¿De qué curso era eso?
¿Hace falta que vayan los polÃticos a llevar la ayuda a HaitÃ? ¿De qué se enfandan los franceses con los americanos?


martinidemar dijo
Es un dilema interesante el que plantea El PaÃs en su portada. Dice que EEUU prefiere la seguridad en Haità y que por eso manda a 10.000 soldados, mientras que la UE prefiere la reconstrucción. ¿No son indispensables las dos cosas? ¿Cómo se reconstruye si no te dejan?
18 Enero 2010 | 02:37 PM