Limpiezas
El gimnasio estaba lleno está mañana y una prima en paro me dice que en el paseo marítimo no se cabía corriendo. Parados pero en forma, deduzco. El mimetismo familiar ese que explicó el otro día el consejero de Empleo, ya saben, que cuando el padre de familia se va al paro, la madre y los niños se apuntan también por solidaridad. Luego van a la cola juntos y acaban tomándose unos churritos en el bar de al lado y tan contentos. Si los veo estoy por acercarme y decirles que lo mejor es que monten una empresa de limpieza con un nombre rimbombante tipo Limpiezas del Atlántico ecológico, que se trabajen a alguien de la Junta y a ver si les cae la ganga de que le adjudiquen la limpieza de las oficinas del Comité Andaluz Audiovisual, o como se llame, por 97.000 euros 24 meses. Asunto solucionado. Claro, así están de denostados los liberales, si contratas un servicio a ese precio pues es verdad que te puede convenir tener a unas limpiadoras oficiales tocándose las narices. Así es todo el BOJA, estoy alucinada. Va a ser bonito ir notando cómo se van apretando el cinturón y la grasa fofa. De hecho, ya lo hacen. Pero Baremboim, como decía el otro día Juan María Rodríguez, consigue un aumento del 60% de financiación para su experimento pacifistamusical que él mismo sabe fracasado. Al menos, en uno de los últimos boletines dicen que no se han gastado nada en publicidad institucional en el último cuatrimestre. Ay, ese descanso de Andalucía imparable. Cuando me pongo a la tarea pienso que debería ser el PP el que estuviera viendo quién hay detrás de esas adjudicaciones. Tardo un segundo en llamarme idiota y ver que nada de eso tiene arreglo. Todos los políticos cobran pensiones máximas, al fin y al cabo, después de siete años de trabajo. Estos no limpian nada.
A Blasi le llevé el domingo a montar en burro, pero era demasiado pequeña. Menudo espanto de urbanismo, una venta incrustada en un polígono allá por Monda y el matrimonio que lleva lo de los burros que quiere ampliar un techillo por allí, una cuadra por allá, a escasos metros de ese polígono, y no hay manera.
