Publicidad:
Terra
La Coctelera

Martini de mar

Ingredientes: un poquito de actualidad local con mala leche, intento de ironía en la información general y estupefacción ante la vida cotidiana, sobre todo cuando amanece, que no es poco

1 Febrero 2010

Limpiezas

El gimnasio estaba lleno está mañana y una prima en paro me dice que en el paseo marítimo no se cabía corriendo. Parados pero en forma, deduzco. El mimetismo familiar ese que explicó el otro día el consejero de Empleo, ya saben, que cuando el padre de familia se va al paro, la madre y los niños se apuntan también por solidaridad. Luego van a la cola juntos y acaban tomándose unos churritos en el bar de al lado y tan contentos. Si los veo estoy por acercarme y decirles que lo mejor es que monten una empresa de limpieza con un nombre rimbombante tipo Limpiezas del Atlántico ecológico, que se trabajen a alguien de la Junta y a ver si les cae la ganga de que le adjudiquen la limpieza de las oficinas del Comité Andaluz Audiovisual, o como se llame, por 97.000 euros 24 meses. Asunto solucionado. Claro, así están de denostados los liberales, si contratas un servicio a ese precio pues es verdad que te puede convenir tener a unas limpiadoras oficiales tocándose las narices. Así es todo el BOJA, estoy alucinada. Va a ser bonito ir notando cómo se van apretando el cinturón y la grasa fofa. De hecho, ya lo hacen. Pero Baremboim, como decía el otro día Juan María Rodríguez, consigue un aumento del 60% de financiación para su experimento pacifistamusical que él mismo sabe fracasado. Al menos, en uno de los últimos boletines dicen que no se han gastado nada en publicidad institucional en el último cuatrimestre. Ay, ese descanso de Andalucía imparable. Cuando me pongo a la tarea pienso que debería ser el PP el que estuviera viendo quién hay detrás de esas adjudicaciones. Tardo un segundo en llamarme idiota y ver que nada de eso tiene arreglo. Todos los políticos cobran pensiones máximas, al fin y al cabo, después de siete años de trabajo. Estos no limpian nada.

A Blasi le llevé el domingo a montar en burro, pero era demasiado pequeña. Menudo espanto de urbanismo, una venta incrustada en un polígono allá por Monda y el matrimonio que lleva lo de los burros que quiere ampliar un techillo por allí, una cuadra por allá, a escasos metros de ese polígono, y no hay manera.

servido por martinidemar sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Sobre mí

Sigo siendo calle Larios, pero temporalmente me he tomado un martini de mar, o sea, como diría Pérez Estrada, de Málaga. Obligada por mis superiores, porque resulta que el nombre de mi calle, obviamente, no se me ocurrió a mí. Pues eso, calle de finales del XIX, de esquinas redondeadas, salida del lápiz de Strachan y la pasta de los Larios. Cóctel perfecto de aquella Málaga burguesa que decayó por culpa de un bichito de los montes, filoxera. Me encanta que me pisoteen los niños del flequillo ladeado, las niñas de camisetas superpuestas, las señoras de la mecha en su sitio, los mimos plateados y los ambiciosos abogados de la cosa inmobiliaria. Y la mendiga que blasfema. Me gusta tener nombre de ginebra. Aunque comulgo con el bloody mary también y con el martini de mar.

Fotos

martinidemar todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?