Chantaje y dignidad
Guillermo Gutiérrez era consejero de Industria cuando estalló la balsa de Aznalcóllar. No dimitió. Dijo que la balsa había pegado un petardazo, tipo una botella de champán al descorcharse. Quiso echar, no sólo él, toda el agua contaminada embalsada en Entremuros a los langostinos de Sanlúcar. Aquello se evitó. Él dejó de ser consejero pero siguió aferrado a los engranajes que permiten vivir del presupuesto. Fue parlamentario andaluz y cuando me fui de Sevilla lo dejé a cargo de una comisión para celebrar el décimo aniversario de la Expo. Esas cosas sólo pasan por aquí. En celebraciones somos muy buenos. Miren de la feria de Sevilla, por ejemplo. Vuelvo a Sevilla de vez en cuando y en una de éstas me enteré por la radio de que Guillermo Gutiérrez era vicepresidente de Tussam, esa empresa de autobuses de Sevilla que a mi me parecía que tenía nombre árabe. Le escuché en un conato de huelga de los conductores. Me alegré de que en Málaga la empresa de transporte no tuviera un entramado tan amplio como para merecerse una vicepresidencia que contentara a un cargo en retirada. He vuelto a saber de él hoy. Ha dimitido. Dice que por dignidad. Los conductores de autobús se habían puesto en huelga en plena feria. La empresa no cedía. Los conductores se han ido a hablar con el PSOE y han hecho bien, en su estrategia. Si aquí confundimos instituciones y partido por algo será. La huelga, gracias a la mediación del PSOE, ha sido desconvocada. Dice Gutiérrez que su partido se equivoca, que ha abierto una puerta a que pase lo mismo en las ferias que quedan pendientes en Andalucía. Muchos años después, tengo que decir que el consejero del taponazo tiene razón. No sé si tendrá los años cotizados ya para jubilarse. Pero, la tenga o no, ha actuado con dignidad. Antes de irse, me gustaría que nos informara de los sueldos de los conductores de Tussam. Creo que nos quedaríamos pasmados.
A Blasi le digo que lo de conducir un autobús es una opción. Pero que no espere que la gente sea educada y le dé amablemente los buenos días o tardes. que se van a apelotonar todos al principio del autobús y tendrá que ponerse borde y decir que se echen para atrás. Y que habrá alguien, pasaba en el 11, que le grite: "Jeeefa, que aquí habemos criaturitas". Pero, aun así, el sueldo merecerá la pena. Y me gusta que sea práctica y no tenga demasiados pájaros en la cabeza.








teodoro-gallo dijo
Si están ahí es que no se les cae la cara de verguenza, pero es que los españoles nos hemos quedado sin verguenza por seguir votando a todos estos políticos que son los "trincones" de media España y de la otra media.
ESTO ES UNA CORRUPCIÓN DE LARGOS BRAZOS QUE NO SE SABE DONDE EMPIEZA NI DONDE TERMINA.
¿PARA ESTO VOTÉ UNA DEMOCRACIA?, AL MENOS CON EL FRANQUISMO ODÑIA LUCHAR CONTRA ALGUIEN, PERO AHORA SON DOCENAS Y DOCENAS DE SINVERGUENZAS METIDOS EN TODOS LOS ENTRAMADOS DE LA POLÍTICA.
28 Abril 2010 | 12:16 PM