The ninjas
Como siempre, Leopoldo Badía lo explica mejor que nadie. Lo que no dice es que nosotros nos hemos convertido en los ninjas. No income, no jobs. Si el mundo fuera el piso que él explica, los griegos llevarían tiempo sin trabajar, venga a comer y ver la tele, y pidiendo prestado para telepizza. Nosotros, básicamente parecido. Y los bancos nos dejaban irresponsablemente, parece ser, como hicieron aquellos neocon con los negros de barbacoa y sin ingresos del Sur de EEUU. Ay, los neocon o neolib --esto suena a moda ibicenca--, es que son tremendos. Eso es lo que le escuché ayer a Eduardo Madina en la tele, que tienen la conciencia muy tranquila porque saben que esto lo iniciaron todo los neoconservadores. Menos mal que esos señores no deben de ser fácilmente reconocibles, porque, por lo que dicen estos socialistas, deberíamos pegarles una paliza en el momento en el que nos cruzáramos con ellos por la calle. Relato de los hechos, según ellos: Unos señores malísimos, demoniacos, que manejan el mundo desde sus despachos de Wall Street, les dieron préstamos hipotecarios a una gente que no se podía permitir esos casoplones. Aquí, en España, que quede clarito, no se dieron esas hipotecas, aunque todos conozcamos a una asistenta boliviana, peruana, ecuatoriana con marido en la construcción a la que se la dieron hace unos cuatro años. Pero son anecdóticos porque tenemos el sistema financiero más sólido del mundo. Esos ninjas de hipotecón dejaron de pagar al quedarse sin curro o al subir mucho la gasolina y los bancos se comieron un marrón que fue sufragado con dinero público. Pero aquí no, ¿eh? Alguno cayó, como Lehman y se tambalearon las bolsas mundiales. Se cortó el grifo de las hipotecas y, en España, se dejaron de vender miles de casas y se fueron a su casa miles de trabajadores. Pero el gobierno socialista nunca iba a dejar a nadie en la cuneta. A nadie, sindicalistas, empresarios, agricultores, conductores de coches oficiales, teatros desmesurados en pueblos de mala muerte, polideportivos para entrenar para las olimpiadas y cada español un AVE en la puerta. Pero hete aquí que llega un día en el que los bancos extranjeros dicen que no ven muy claro de qué vamos a vivir, que no saben qué es eso del nuevo modelo productivo, que tenemos universidades lamentables, muchos funcionarios, barra libre sanitaria y que no escucha que ningún político pronuncie sacrificio y esfuerzo. Eso sí, las encuestas dicen que somos los más felices de Europa. Es el riesgo de la cultura, que no hay nada que garantice que nos haga más felices. Para felicidad, la de Balta, en pelotas en la cascada de Ojén, comiendo verduras y frutas crudas. Ninjas. Pero, además, a diferencia de Balta, gordos. The ninjas, suena bien para empezar a jugar en la Champions de ZP.
Le digo a Blasi que no entiendo a los funcionarios. Una limpiadora de un pueblo de Extremadura, de un colegio, se queja de que le recorten el 5% de su mísero sueldo de 990 euros, trabajando de dos a nueve. ¿Cuántos periodistas lo cogerían? Y luego está ese de profesión sindicalista que esperaba con 59 años tener una jubilación parcial para pasar, desde Bilbao, temporadas en su segunda casa de Palencia. No os quereis enterar...ye-yé, dice Blasi. Y coge al perro de peluche. Heredado, por supuesto.


DANN dijo
Signora, buon giorno!
Hace unos meses comentaba yo en su blog que España tenía a un Berlusconi - o varios - en su oscuro horizonte.
Ya veo uno: DON MARIO CONDE.
16 Mayo 2010 | 11:39 AM