Caciques

Tienen argumentarios y pelotas alrededor, que no en su sitio. Si las tuvieran, junto a las neuronas, dirían otras cosas. No hablarían de ellos mismos, que es de pésimo gusto. Se habla de las cosas. Pero viene Blanco aquí y dice que se hace un parque en el Campamento Benítez porque le ha convencido María Gámez, la candidata a la alcaldía de su partido. Sólo por eso, ellos lo guisan y se lo comen. Da igual las proposiciones de antes en los plenos, da igual que eso lo hayamos pensado todos mucho antes, incluido el PGOU del 97, por cierto, aunque tenía algo de uso hotelero y luego el alcalde dijo una chorrada de un delfinario. Porque seguro que no conoce el de Benalmádena, claro. Si me pidieran que definiera a un cateto malagueño sólo diría que es el que no conoce más allá de los dos ríos. Pero no es el caso que nos ocupa. Lo de los catetos, digo. Sí lo de los caciques que dicen bobadas, llenan sus administraciones de enchufados, dejan que se contrate a empresas que, como dice Pika, hacen el trabajo que podían realizar funcionarios pero las órdenes vienen de arriba. Me sigue impresionando el miedo, de todas maneras. ¿Por qué no dar nombres, Pika? Tienes mi correo en contacto de la coctelera. Se lo digo igual a cualquiera que sepa un chanchullo de una concejal de otra ciudad, sin duda, que lleva jardines, de otra ciudad, sin duda, y playas, una señora que es superfina, delicada, estilazo, gran retórica, irónica, vamos, a una que no le pega nada, nada que le vayan regalando rolex por la cara o por los contratos, que es lo mismo.
Número dos ha dicho hoy que se quiere casar con Blasi. Yo le he dicho que no puede, que está prohibido. ¿Por qué? ha preguntado --está en la edad y espero que no se le pase-- y número uno ha contestado: "Lo ha prohibido Zapatero". Qué mal está este país, de dónde sacan los niños esas cosas?

pika dijo
Si dice por ahí que el próximo caladero al que irán a pescar los enchufados de nuestra querida ciudad (o de otra) es un museo precioso y natural que abre en pocos meses.
Lo bueno del cacique-enchufado-colocador malaguense es que se siente tan orgulloso de su labor que no duda en pregonarlo a gritos a través del móvil aunque esté sentado en una terraza repleta de gente.
Por cierto, hay uno que aparca siempre el coche oficial encima de la acera para tomarse sus churritos en el sauce.
27 Octubre 2010 | 09:25 AM