Consignas
Escuchar mucho la radio, ca
so de un viaje temprano por la A-92, resulta cansino cuando escuchas varias entrevistas o declaraciones de Manuel Chaves, por ejemplo, o qué decir de la euforia chiringuetera del consejero de Turismo, hablando de las transferencias y de la posibilidad de convertir en un chiringuito, con nuestro dinero, un hotel de la Castellana con motivo de Fitur, algo cada día más cateto. Enseguida pillas el argumentario y las consignas. ¿Cómo funciona eso en los partidos? ¿Cada semana mandan un correo colectivo con las frases que hay que repetir? Empecé escuchando una entrevista de Juan Ramón Lucas a Eduardo Madina, ese chico vasco, alto, que habla correctamente para decir mentiras y al que ETA amputó una pierna y que, según un artículo durísimo de Herman Tersch, cobró por ella tres millones de euros, mucho más que las viudas de muchos guardias civiles. Decía Madina que las reformas son necesarias para buscar una "salida social" a la crisis, exactamente lo mismo que le escuché a Zerolo por la noche. Dijo Madina que reformar las pensiones hacía falta para conservar la Seguridad Social, "un invento de la socialdemocracia", le faltó añadir que en ese caso la socialdemocracia española era Franco y, en Alemania, Bismarck. Decía Madina que el PP actuaría como Cameron, echando a 500.000 funcionarios a la calle y subiendo las tasas universitarias, mientras que los socialistas habian llegado al máximo de becas en la historia. Zerolo repitió exactamente lo mismo. Lo que molesta del PP es que no se atrevan a decir que de qué sirven las becas en unas universidades lamentables, los ordenadores, los 6.000 euros de la Junta a familias de bajos ingresos que mantengan a sus hijos estudiando en el instituto. Después de Madina, de una entrevista mia, de una bajada maravillosa por la Alhambra, de un saludo a Manuel Pizarro en la puerta del Alhambra Palace, de un escuchar mis pisadas bajando por las calles del Realejo, después de eso, tener que escuchar a Chaves en la radio del coche. Dice el ex presidente que los malagueños tenemos que saber que las prospecciones para gas y petroleo autorizadas en la costa no significan nada, que las hace la empresa por amor al arte, para que sus hombres cojan un bronceado marino porque, según Chaves, --es vicepresidente o no? es que se me olvida-- nunca jamás se va a sacar petróleo de allí, ni gas. Y los del PP mientras, los mismos que quieren en Granada una ronda que estropee el paisaje de la Alhambra, los mismos que unirían Huelva y Cádiz por Doñana, pues dice el PP que no, que se prohiban las prospecciones por el daño al turismo, como si en el Golfo de México no hubiera turismo, en California, en las Highlands escocesas, en los fiordos noruegos. Argumentarios de los dos, papagayos todos. A lo mejor lo que le hace falta a la empresa es contratar a Paulita para que, en el caso de encontrar petróleo, le dejen sacarlo. O a lo mejor Paulita ha caído en desgracia porque lo que hace falta ahora es contar con la pandilla de Pepiño Blanco. Ah! Madina dijo en la radio que no leía El Mundo, con tono de desprecio al pronunciar "ese periódico". Menos mal que hay muchos españoles que no piensan como él y se enteran así de lo bien que les va a algunos amigos de Pepiño. Y la exquisita socialdemocracia, culta y comprometida, pondrá también un mohín de desprecio. En el fondo, no lo saben, pero también siguen consignas, Krugman marca su argumentario, pero argumentario es, al fin y al cabo, explicado por Arcadi Espada.
PD. Qué miedo, ahora en Italia empiezan a recitar la letanía "Italia no es España".
PD. Mercadona de Torremolinos. Número dos se me esconde debajo de una caja cuando una madre, a una niña de su edad, gordita, comiendo chocolatinas, le grita: "Hija de puta, que no llores, vete con el cabrón de tu padre, que estoy hasta los cojones de los dos". Es entonces cuando pienso que no debo sacarlos mucho de la burbuja. ¿O sí? Antes, en la caja de al lado, un travesti negro, con vaqueros apretados, tacones de infarto, voz de macho afectada, se queja por el móvil de que le han robado en su casa cuatro veces. "Qué señor tan divertido", dice número dos. Por la noche, intuyo que travesti y madre escucharán los gritos de Tele 5.
