Filón de doble filo

El bueno de Viera está perdiendo los nervios con los Eres, claro. A mí también me pondría nerviosa que me sacara los colores alguien como Antonio Sanz, que puede ponerse a rajar del fondo de reptiles y del descontrol de la Junta sólo porque una juez ha empezado a tirar del hilo que deberían haber controlado ellos, porque para eso son oposición, para eso les pagamos su escaño en el parlamento andaluz, para que controlen al gobierno andaluz, pero van siempre a remolque de los juzgados y de los periódicos. Los de Esperanza Aguirre en Madrid lo saben y por eso, en alguna ocasión, les han llamado vagos a la panda de Arenas. En casi todos los BOJAs hay subvenciones extraordinarias de millones de euros y nadie tira de un hilo que puede llevar al exconsejero Ojeda o seguir tirando como en Matsa hasta el despacho de Solchaga y Recio. A veces sospechamos de que el PP no quiere. No habla de los despachos de conseguidores, de lo que cobra Pepote por hacer trabajos de gestión de suelos. El PP podría, por ejemplo, haberle seguido la pista a los cursos de formación del plan MEMTA, que también acaban muchos en Ojeda, pero cuesta trabajo y tiempo y ellos no están dispuestos. El caso es que ahora tienen un filón, de doble filo. Se pueden tirar a la yugular de las prejubilaciones y hablar del cuñado de Viera, que esté se vaya como un torito hacia Sanz y que murmulle un cabrón. El entrenador de fútbol no se imaginó nunca verse en esa situación. Él, que ha hecho tantos trabajos sucios para el partido que siempre han sido debidamente recompensados con cargos. Porque es increible la cantidad de aparcamientos de los que dispone la Junta para colocar a defenestrados temporalmente. Incluso para los del PP. Ahí está el consejo audiovisual andaluz, donde ha ido a parar un jefe de prensa que estaba a punto de quemar las naves. Pero cuando están con la cerilla en la mano, siempre les colocan. En el pabellón de Cuba, precisamente, la que fuera sede de la subdelegación de gobierno de la Junta en Sevilla, feudo temporal de Viera justo cuando lo del vertido tóxico. Cómo nos gustaba a Lucía, Susana y a mí sacarle los colores en aquellas ruedas de prensa. Como cuando querían bajar la legislación de metales pesados para echar toda la porquería a los langostinos de Sanlúcar. Le recordé que lo quería poner a la altura de la legislación de Tanzania. Miró con ojos furibundos al científico que me había pasado el dato. Luego Susana fichó por él en la Consejería, porque siempre ha sido así, fichan a los beligerantes disidentes mal pagados y los incorporan al régimen y nos dijo que no era tan bruto, que sabía hacer equipos buenos, porque había sido entrenador de fútbol. Lucía se fue de Andalucía y yo me vine a esta parte que no sé muy bien qué es. Pero está más lejos de gente como Viera. Ahora los del PP tienen que manejar con brió el arma de doble filo: saben que pueden hacer daño pero, a la vez, como la identificación entre Junta y Andalucía es total, hay que explicar que no todos somos iguales. Para nada.
Blasita dice que está pensando "en mis cosas", justo antes de cumplir dos años. Ojalá siga mucho tiempo con sus cosas. Sin mezclarse mucho. O sí, como dice Tatler, que se mezcle con los cosmocrátas y, en la Junta, no hay ninguno.
