Así están las criaturas

Sabíamos que las cosas estaban mal, sólo habia que ver, escuchar y leer a algunos becarios, por ejemplo. O simplemente atender a las conversaciones de las colas del Mercadona. Y, venga, sin corte, vamos a echarnos flores, sabíamos que nosotros estábamos un poco por encima de la media, a pesar de que nos apabulle nuestra tremenda ignorancia, claro está. Por ejemplo, sigo sin entender por qué los bancos. si están tan mal, son tan ratas con los ahorradores, no les ofrecen nada atractivo y, a la vez, no tienen pasta para dar un crédito. Botín sabrá, pero yo no tengo tirantes para tirarme de ellos mientras medito qué le pasa a este país. Le pasa que no tiene casi pulso de cultura general. Le pasa que el otro día comprobé como puedes darle un codazo sin querer en calle Larios, pero también en la Gran Vía de Granada, en la calle Sierpes, en Preciados, en cualquier sitio, a una tipa con gafas de rayban, sus pantalones pitillo, su diadema floreada, que no sepa la población de España, que no sepa decir tres países africanos, que ignore todo sobre la Unión Europea. Este gente vota. Sin test psicotécnico, sin prueba elemental Vota a los suyos y a los nuestros, a los otros, jamás, a esos fascistas, ni de coña. ¿Sabes decirme por qué se suspendieron los juegos olímpicos de 1944? La contestación, aquí.
La semana que viene, enfrente de la universidad. De la misma que trataré de evitar a toda costa para lmis hijos. Prefiero que sean carpinteros cultos. Esa cultura que abre la cabeza no sé donde se encuentra, pero no entre esa gente.
